El estilo Macron

Julio 16, 2017 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

En la celebración de la fiesta nacional con la que Francia conmemora los acontecimientos ocurridos en París en 1789, un hecho sorprendió a todos. Al finalizar el desfile militar, la banda de guerra interpretó una canción del dúo francés Daft Punk, encendiendo los ánimos de todos los asistentes. Una sonrisa de satisfacción apareció en el semblante del presidente Emmanuel Macron quien estaba al lado de Donald Trump, invitado especial a los actos.

Este hecho que podría calificarse de trivial, refleja el estilo Macron. Con unas maneras frescas, carisma y un entramado político internacional que parece favorecerle, el presidente francés está decidido a modernizar las instituciones de la República mediante grandes reformas.

Una de sus más recientes decisiones fue el anuncio que de Francia dejará de vender vehículos de gasolina y diésel en 2040, dentro de su plan de acción contra el cambio climático. La meta ahora es que para mediados de siglo su país esté entre los pioneros en la reducción de emisiones de dióxido de carbono y ponerse a la par de países como Suecia y Costa Rica. De esta manera, Macron dejó claro que su compromiso con el medio ambiente no son declaraciones efectistas y que está dispuesto a asumir el liderazgo que dejó Estados Unidos con su retiro del Pacto de París.

Y este no es su único propósito. En el plano interno Macron promueve una serie de reformas profundas en la institucionalidad francesa. Esta revolución, que ha tenido críticas obvias de los partidos de oposición, contempla la reducción del número de congresistas. Los diputados pasarían de 577 a 380 y los senadores serían 214 en vez de 348.

Respaldado en las mayorías conseguidas por su partido en la nueva Asamblea Nacional, el joven mandatario también quiere dar un vuelco sustancial al sistema electoral. En ese sentido ofrece darle más posibilidades de participación a los movimientos políticos pequeños, con lo cual incluso el extremista partido Frente Nacional ganaría más escaños y potenciaría a su movimiento político.

Pero también el estilo Macron quiere darle un vuelco a la educación con nuevos horarios y programas, rompiendo con las reformas que impulsó Francois Hollande. Otros dos aspectos complejos que pretende atacar son de las finanzas públicas donde anunció la supresión de un significativo número de cargos y un cambio en el sistema de pensiones que está siendo seguido con mucha expectativa pues Macron prometió un modelo único, tras la reforma y progresiva sustitución de las numerosas fórmulas de pensiones sectoriales que hay en el país.

Pero sin duda el gran pulso lo tendrá con las reformas laborales que plantea. Será la primera gran prueba que enfrentará en lo interno para afrontar uno de los problemas más graves en su país que tiene un desempleo que afecta al 9,6% de su población activa.

No son pocos los retos que se ha impuesto el Presidente francés. De su capacidad de seducción y convencimiento político, de lo cual ha hecho gala en su impetuosa aparición en la escena pública, dependerá en buena parte que la renovación planteada por él sea una realidad.

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