El drama griego

Febrero 25, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Para la economía de ese país, las condiciones de la Comisión Europea se traducen en reducción del 25% del salario mínimo, de las pensiones en el 20% y la liberalización de sectores económicos hasta ahora cerrados. Además, la cesación de las convenciones colectivas y el despido de 15.000 funcionarios públicos.

El pasado 21 de febrero, los Ministros de Finanzas de la eurozona lograron un acuerdo para proceder a un segundo rescate de la economía griega, tratando de evitar que este país entre en colapso y de paso arruine al euro y al sistema financiero. Tras más de 13 horas de discusión, la comisión de ministros anunció en Bruselas que Grecia contará con una ayuda adicional de US$170.000 millones, una señal tranquilizadora para los mercados europeos.Debe recordarse que el primer rescate a Grecia se aprobó en mayo de 2010, pero resultó insuficiente. El segundo, cuya cantidad se discutió en julio de 2011 y se aprobó el 27 de octubre, se vio paralizado por varios obstáculos. Entre ellos la renuencia del gobierno, que decidió someter su aceptación al referendo de una ciudadanía francamente adversa a las medidas de austeridad que él supone.Por eso, aunque los financistas se tranquilicen, por el lado de la sociedad griega se prevén densos nubarrones. El próximo 20 de marzo vence el plazo para que Grecia abone 14.500 millones de euros de su deuda. Y además, debe hacer efectivo el plan de ajuste por el cual se le pidió a Grecia que aplique un recorte de su presupuesto de US$4.370 millones. Para la economía de ese país, las condiciones de la Comisión Europea se traducen en reducción del 25% del salario mínimo, de las pensiones en el 20% y la liberalización de sectores económicos hasta ahora cerrados. Además, la cesación de las convenciones colectivas y el despido de 15.000 funcionarios públicos.Todo esto ha causado inestabilidad en el gobierno, con dimisiones de Ministros, pues la difícil situación del pueblo griego hace prever una situación política tormentosa en el futuro próximo. Hay que tener en cuenta que la economía entró en recesión desde el 2008 y que los indicadores actuales muestran a un país empobrecido: desempleo del 20,9% de la población económicamente activa, de la cual el 48% son jóvenes; 25% de aumento de personas sin hogar en los últimos tres años; 27,7% de los griegos en riesgo de pobreza o de exclusión social; 1 de cada 5 personas en situación de pobreza no puede permitirse comer carne cada dos días y un aumento del 50% en las llamadas a las líneas de asistencia para intentos de suicidio en el último año.Adicionalmente, los sectores que más han sufrido por los recortes propuestos pertenecen a las áreas de salud y educación, lo que vuelve el panorama aún más sombrío. Y la Comisión Europea, decidida a que las ayudas transferidas no se gasten en cosa diferente al saneamiento financiero del país, ha propuesto incluso que los recursos no sean manejados por el gobierno griego sino que ingresen a una cuenta bloqueada, auditada por la propia Comisión Europea.Así las cosas, se espera que las calles se calienten en el país y que una constante refriega entre los políticos griegos y la Comisión Europea se ponga al orden del día. Todo puede desembocar en una constante renegociación de la deuda, mientras Grecia se mantiene como una especie de país colonizado, con su pueblo sumido en la desesperanza y la inconformidad. ¿Peor el remedio que la enfermedad?

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