El día de la verdad

Mayo 03, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Esa libertad es consubstancial a la democracia porque sirve de ojos y oídos del ciudadano que no tiene manera de estar en todos los hechos que ocurren. Y permite el trabajo del periodismo que busca esos hechos y los pone a disposición de la sociedad para que pueda formar su concepto y ejercer los controles políticos, judiciales y éticos que se requieren.

En 1993, la Organización de Naciones Unidas creó el día mundial de la Libertad de Prensa para reconocer la labor de los periodistas que con su trabajo y dedicación hacen posible que la gente tenga acceso a la información y posea elementos de juicio para analizar la realidad que la circunda. O para condenar a quienes le hacen daño a la sociedad y se empeñan en acallar la labor de esos periodistas, como trataron de hacerlo el pasado miércoles con Ricardo Calderón, jefe de investigaciones de la revista Semana.Cada año, la conmemoración corre a cargo de la Unesco. En todo el mundo libre se celebran reuniones en las cuales se le recuerda a las sociedades la función vital que cumple el periodismo como guardián de la verdad y de los intereses comunes a todos. Y como vehículo de expresión de los distintos puntos de vista que existen como resultado de la diversidad que caracteriza a la humanidad. Infortunadamente, esa labor noble y necesaria encuentra muchos enemigos. Son los criminales que han hecho del narcotráfico un poder siniestro o la corrupción que se agazapa en el Estado y en las entidades de carácter privado para apropiarse del patrimonio público. Pero también están en sitio de preeminencia los gobiernos y funcionarios que abusan del poder para desconocer las libertades y derechos de los ciudadanos, incluido claro está el derecho a informar y ser informado. O aquellos que atacaron a Ricardo Calderón, balearon su automóvil y trataron de intimidarlo para que silencie sus investigaciones.Esa libertad es consubstancial a la democracia porque sirve de ojos y oídos del ciudadano que no tiene manera de estar en todos los hechos que ocurren. Y permite el trabajo del periodismo que busca esos hechos y los pone a disposición de la sociedad para que pueda formar su concepto y ejercer los controles políticos, judiciales y éticos que se requieren para evitar el abuso que niega los derechos, la justicia y las instituciones, convirtiéndose en antesala de la desintegración social. La libertad de expresión también permite conocer lo que ocurre en todas las latitudes. Por eso es perseguida por regímenes como el de Siria, donde hoy tiene lugar uno de los más terribles dramas mientras las autoridades se niegan a permitir que los periodistas cuenten lo que allí ocurre. Y es acosada por gobiernos como el de Venezuela, donde el afán de imponer el totalitarismo ha arrinconado a la prensa libre y democrática.Por eso, el periodismo es perseguido en muchas partes del planeta, dejando víctimas como don Guillermo Cano, asesinado por denunciar a los carteles de las drogas ilícitas en Colombia y en cuyo homenaje la Unesco ha creado el premio mundial que lleva su nombre. Cada año, un periodista es reconocido por la entidad internacional en razón a su servicio a una causa que pertenece a la naturaleza del hombre.Hechos como el atentado cobarde contra Ricardo Calderón son los que explican por qué existe el día de la libertad de expresión. Es que todas las sociedades de todo el planeta deben unirse para rechazar la mordaza que pretenden imponer quienes encuentran en el silencio la protección a sus fechorías y sus abusos.

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