El derrumbe de la OEA

El derrumbe de la OEA

Marzo 25, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Finalmente luego de un maratónico debate realizado el pasado viernes, los cancilleres de la OEA consiguieron un acuerdo para garantizar la autonomía en el financiamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Cidh, en el marco de las discusiones para reformar al organismo regional.

Desde antes del 2010 naciones como Ecuador y Venezuela, inmersos en la modificación del sistema político de sus países, veían en algunas instituciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos un obstáculo para sus propósitos de cercenar las libertades y restringir la democracia.Entonces impulsaron una revisión de la Cidh bajo el eufemismo de “fortalecimiento” de la institución, que buscaba restringir las actividades de la relatoría para la libertad de prensa y expresión: El asunto no tuvo mayor repercusión hasta que una serie de medidas cautelares que afectaban a Brasil, Colombia y Perú llevó a que estos países se sumaran a la solicitud de reforma iniciada por Ecuador y Venezuela.Así, tras varios años de debates, el tema se centró en la necesidad de limitar la captación de fondos realizada por la relatoría para la libertad de prensa, el organismo que los países del Alba querían dejar sin financiamiento. Finalmente luego de un maratónico debate realizado el pasado viernes, los cancilleres de la OEA consiguieron un acuerdo para garantizar la autonomía en el financiamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Cidh, en el marco de las discusiones para reformar al organismo regional.Aunque se logró un acuerdo, se hizo una concesión a los países que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, Alba, que habían demandado postergar la votación, dejando abierta la posibilidad de que continúen los debates sobre el funcionamiento de la Cidh.En todo el proceso ha brillado por su ausencia el Gobierno de los Estados Unidos, otrora muy activo en todo lo concerniente a la Organización de Estados Americanos. Al final se sumó a la posición mayoritaria y se comprometió a aportar un millón de dólares para financiar la relatoría en cuestión, asegurando que estarán siempre a favor del fortalecimiento de la libertad de prensa. Otro tanto hicieron Perú, Colombia y Brasil, aislando a los países del Alba, que no quedaron satisfechos con el acuerdo final. Pero en el proceso la OEA volvió a mostrar sus fisuras y su decadencia, revelando la debilidad del sistema interamericano. La clave parece estar en la ausencia y la falta de iniciativas del gobierno de los Estados Unidos, lo que demuestra que América Latina ya no forma parte de los intereses prioritarios de la política exterior estadounidense.Ese desinterés se suma a la pasividad de los demás países americanos que le da alas y argumentos a los gobiernos de los países del Alba, obsesionados en desmembrar la OEA y dar al traste con el sistema creado hace sesenta años. Tampoco contribuye al fortalecimiento del sistema la actitud complaciente de su Secretario General, experto en ‘dar manejo’ a las contradicciones y poco firme a la hora de enfrentar a los enemigos del sistema interamericano.Así las cosas, aunque ya hubo un acuerdo que mantiene viva a la relatoría para la libertad de prensa, la discusión continúa y este capítulo no se ha cerrado. Los aprendices de dictadores seguirán en su empeño, mientras el sistema interamericano se debate en medio de una crisis que amenaza con destruirlo.

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