El derecho a elegir

El derecho a elegir

Marzo 09, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Las elecciones de hoy le ofrecerán al votante una amplia gama de posibilidades para escoger, provenientes de todo el espectro político y de todas las regiones del país. Esa realidad hace que Colombia mantenga su característica democrática, donde se pueden debatir las ideas y expresar las inconformidades en forma pública, sin temor a las retaliaciones de los gobiernos o la amenaza de la intolerancia. Eso es lo que hace llamar a la participación, para que sea el ciudadano el que escoja las opciones que considere apropiadas".

Con un ambiente más tranquilo porque se ha reducido la amenaza de la violencia, pero más enrarecido por el agudizamiento de las malas prácticas para conseguir votos, hoy se celebran las elecciones que definen cuál será la composición del Congreso de la República para los próximos cuatro años.Gracias a la decisión de los Gobiernos y la Fuerza Pública, atrás han quedado ya las épocas en que muchos municipios de Colombia vivían bajo el terror y la amenaza que les negaba a sus habitantes sus derechos fundamentales, entre ellos el de elegir y ser elegido en forma libre. Con muy pocas excepciones, hoy puede decirse que los treinta millones de colombianos en capacidad de votar podrán hacerlo sin que frente a ellos esté el acoso permanente de la guerrilla o los paramilitares, interesados en influir en los resultados del certamen electoral. Sin embargo, existe todavía el gran enemigo de los vicios electorales que desvirtúan la voluntad popular. Es decir, la compra de votos, los intentos de fraude y los hallazgos de funcionarios que usan los recursos públicos para favorecer a sus candidatos. Todo ello es reconocido a lo largo y ancho de la geografía, y ha sido denunciado sin que se produzcan los cambios estructurales, es decir la reforma electoral y de los partidos que el país demanda para tener una democracia más transparente que refleje con exactitud el sentimiento y la voluntad ciudadana.No obstante esas dificultades, es claro que los colombianos creen en la democracia y participan en ella, aunque no en la proporción que deberían hacerlo. Es que la abstención en las elecciones a cuerpos legislativos ha venido creciendo, quizás como reflejo de la pérdida de credibilidad en su labor, afectada sin duda por escándalos frecuentes y por la falta de resultados en la solución a los problemas que afectan a la Nación. Una mala decisión sin duda, porque al abstenerse de expresar su opinión, el ciudadano está permitiendo que otros decidan por él.Las elecciones de hoy le ofrecerán al votante una amplia gama de posibilidades para escoger, provenientes de todo el espectro político y de todas las regiones del país. Esa realidad hace que Colombia mantenga su característica democrática, donde se pueden debatir las ideas y expresar las inconformidades en forma pública, sin temor a las retaliaciones de los gobiernos o la amenaza de la intolerancia. Eso es lo que hace llamar a la participación, para que sea el ciudadano el que escoja las opciones que considere apropiadas. Así existan problemas como los que se han denunciado y no lleguen aún las reformas que permitan tener una democracia más transparente y representativa, Colombia debe salir a votar hoy para elegir los 102 Senadores y 167 Representantes a la Cámara que constituyen el Congreso de la República. Es la manera definida en la Constitución para expresar la voluntad de la Nación, con la cual ésta expresa un mandato a los elegidos. A quienes sean favorecidos por las votaciones les corresponderá interpretar ese mandato y actuar en beneficio de los colombianos y por encima de los intereses personales.

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