El aviso de la inflación

Noviembre 10, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Siendo un mensaje sobre su disposición a reducir la liquidez para frenar la demanda de bienes y servicios, la pregunta ahora es la misma de épocas pasadas: ¿Estará la autoridad monetaria dispuesta a restringir el crédito que demanda la producción, sacrificando así el crecimiento y la generación de empleo para detener la inflación?"

Luego de muchos años en los cuales se cumplió con creces la meta de inflación, el Banco de la República reconoció el brote que ha tenido en lo transcurrido del 2015 y empezó a tomar decisiones de política monetaria para anticiparse a lo que pueda ocurrir. Sin embargo, el panorama no parece tan claro como para afirmar que por sí solas detendrán el problema.Sin duda, en el 5,89% que registra la pérdida del poder adquisitivo de nuestra moneda durante lo corrido del 2015 están presentes los estragos que ha producido El Niño en la producción de los alimentos y su consecuente alza de precios. Pero no es menos cierto que en el precio de ellos está pesando también, y de manera muy importante, la devaluación del último año.Es el caso de las materias primas como la harina y los derivados del maíz o de la soya que se importan casi en un 100%. Su impacto se refleja en productos como el pan, los huevos y las carnes blancas, dependientes de esas importaciones. O de los abonos, drogas e insecticidas que se usan en todos los sectores de la agricultura y la ganadería. Que no se olvide que la devaluación bordea el 50%, lo que de por sí afectó en forma importante la cadena de producción de alimentos.De otra parte, también se evidencia el ajuste que debe hacerse en la política dirigida a los sectores agrícolas e industriales. Es decir, la necesidad de incentivar la inversión, apoyando a los productores con recursos y motivando la reactivación de la agricultura, apabullada por las políticas aperturistas que permitieron la competencia abierta de productos importados, muchos de los cuales son subsidiados con largueza por los países de origen.Los ejemplos citados demuestran cómo en el país subsisten factores inflacionarios que no puede controlar. A pesar de que la autoridad monetaria se declaró dispuesta a intervenir el mercado mediante la venta de las divisas que posee, la medida tiene sus límites y puede generar brotes especulativos. El ejemplo ya está a la vista: cuando se produjo el anuncio, el peso experimentó una pequeña revaluación que rápidamente se evaporó cuando no aparecieron los dólares.Así mismo, la Junta Directiva del Banco de la República elevó en medio punto sus tasas de interés y anunció estar dispuesta a subirla cuanto sea necesario. Siendo un mensaje sobre su disposición a reducir la liquidez para frenar la demanda de bienes y servicios, la pregunta ahora es la misma de épocas pasadas: ¿Estará la autoridad monetaria dispuesta a restringir el crédito que demanda la producción, sacrificando así el crecimiento y la generación de empleo para detener la inflación?Por último, es importante destacar que al hacer los anuncios, el presidente del Banco Emisor afirmó que la tendencia inflacionaria durará sólo hasta el segundo semestre del 2016. Ojalá se cumpla su vaticinio, con lo cual se evitará el regreso a épocas en las cuales la inflación convivía con el desempleo y la falta de crecimiento que ocasionaba el tener el crédito caro y no incentivar la producción, en especial la agrícola, tan importante para la provincia colombiana.

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