El apagón ambiental

El apagón ambiental

Marzo 28, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

La importancia de la Hora del Planeta va más allá de los beneficios que conllevan esos 60 minutos de apagón. Su objetivo principal es movilizar a las sociedades, a los gobiernos, a las empresas e industrias y en general a la población, a emprender las acciones que garanticen la sostenibilidad ambiental y la recuperación de los estragos que se le han causado a esta Tierra.

La Hora del Planeta no es sólo apagar hoy la luz y desconectar los aparatos eléctricos durante 60 minutos. Es una forma de reconocer el daño que la humanidad le ha ocasionado a La Tierra y su decisión de emprender acciones para repararla y reducir los efectos del cambio climático.El que millones de hogares en 7.000 ciudades de162 países bajen el interruptor de la electricidad entre las 8:30 y las 9:30 p.m., supone un respiro ambiental para el Planeta. Una acción sencilla que contribuye a reducir durante un lapso de tiempo corto, pero significativo, las emisiones de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono y repercute en la disminución de la contaminación lumínica que producen en especial las grandes urbes. La importancia de la Hora del Planeta va más allá de los beneficios que conllevan esos 60 minutos de apagón. Su objetivo principal es movilizar a las sociedades, a los gobiernos, a las empresas e industrias y en general a la población, a emprender las acciones que garanticen la sostenibilidad ambiental y la recuperación de los estragos que se le han causado a esta Tierra.Entonces se puede decir que llegada la hora de desconectar la energía y pasar unos minutos a la luz de las velas y no de las bombillas, su trascendencia será mayor si se concretaron los proyectos ambientales anunciados. O si se lograron cambios en las políticas estatales para mitigar las causas y efectos del cambio climático. En general, esa hora servirá si supuso mantener el diálogo necesario para lograr los objetivos. La acción comenzó hace nueve años como un esfuerzo de la población de Sidney, en Australia, y cada vez gana más adeptos, crece el número de ciudades que se unen a la causa y más gobiernos realizan acciones concretas. Así mismo ha significado el punto de partida para decisiones que ayuden a cambiar el destino catastrófico al que se está llegando. En el 2014 bajo la sombrilla de la Hora del Planeta se adelantaron 60 proyectos de conservación ambiental. Se decidió, por ejemplo, prohibir el uso de bolsas plásticas en las Islas Galápagos de Ecuador; en Kasjistán se sembraron 17 millones de árboles, mientras que en Nepal y Madagascar se entregaron cocinas renovables y eficientes a las familias con más necesidades. Para este año se espera lograr una legislación climática en Nepal, Uganda y Rusia, soluciones a la contaminación en Corea del Sur, incentivar la agricultura y alimentación sostenible en Australia, Francia, Suecia, Reino Unido y Finlandia, ofrecer fuentes de energía renovables en Tanzania, Filipinas, India y Taiwán. Las acciones en Colombia se concentrarán en ayudar a la comunidad pesquera del Pacífico a cambiar los anzuelos en forma de J por los redondos que no causan daño a la flora y fauna marinos, en especial a las tortugas que habitan la región.Todos estos son ejemplos de cómo una iniciativa de 60 minutos se convierte en una acción permanente, que convoca a la humanidad alrededor de una causa común de especial significado como el cuidado ambiental de su planeta. Esa es la trascendencia de la Hora del Planeta.

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