El ajedrez del acuerdo nuclear

El ajedrez del acuerdo nuclear

Marzo 24, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"El acuerdo nuclear en ciernes significa un nuevo paso hacia un mundo con menos armas, aunque no necesariamente con menos amenazas. Urge que Estados Unidos, y con ellos Occidente, obren con tacto. Y no menos Irán, a quien si hay que exigirle algo más es transparencia".

La posibilidad de un acuerdo nuclear entre Irán y Estados Unidos, con la participación y supervisión de Alemania, China, Francia, Reino Unido y Rusia, no solo tiene las horas contadas sino que es uno de los mayores desafíos de nuestros tiempos. El plazo, puesto por los propios negociadores, vence este martes 31 de marzo.El pacto obligaría a Irán a poner límites a un programa en el que figura la construcción de la bomba atómica. A cambio, se eliminarán la mayoría de sanciones de que fue objeto desde 2002, cuando se descubrió el plan secreto con el que esa nación pretendía convertirse en potencia nuclear con muy probables fines bélicos.Las consecuencias inmediatas del acuerdo no se harían esperar. Así como Irán recuperaría su legalidad en el escenario internacional. Y retomaría su liderazgo en la región, tras tres décadas de marginamiento. Incluso, se especula que Occidente encontraría un aliado en la lucha contra el Estado Islámico y una ayuda para enderezar las situaciones de Siria e Irak. Más allá del optimismo de Washington y Teherán a días de un posible acuerdo, hay mucho por resolver y que necesita claridad. Como aquello que tiene que ver con la última palabra en un Estado teocrático como el iraní. Es decir, si en verdad el propósito del presidente Hasan Robani de reconciliar a su país con el mundo está por encima del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. El ayatolá es además de jefe espiritual de la nación, el hombre al mando del Ejército y de los organismos de seguridad, y el poder mismo para nombrar a altos dignatarios del gobierno y de la judicatura. No resulta extraño entonces que mientras se hablaba hace pocas horas en Lausana, Suiza, sobre una fórmula de desarme o de al menos postergación en la construcción de la bomba atómica, Alí Jamenei advierta que detrás de un probable pacto hay toda una intención de menoscabar la férrea estructura de su república islámica que ha edificado el régimen a lo largo del último cuarto de siglo. Además, Jamenei pretende trazar una línea que separa el acuerdo nuclear, en el que parece creer, solo que con todas las limitaciones posibles, incluida la no supervisión, de cualquier otro tema. Y se niega a esas otras causas comunes y alianzas con Occidente.No debería olvidar Estados Unidos que es él, Jamenei, quien tiene aquí la última palabra de Irán y que es ese mismo líder supremo quien puso en estos días en su cuenta de twitter una lista de nueve puntos sobre por qué y cómo debe eliminarse a Israel. Ante esa amenaza, la pregunta es cómo resolverá el asunto sin afectar a Israel, su aliado histórico, hoy más lejos que nunca por Netanyahu. Y cómo vencer al Estado Islámico sin la ayuda de Irán. Un auténtico juego de ajedrez.Una vez más lo urgente debe anteponerse a lo importante. El acuerdo nuclear en ciernes significa un nuevo paso hacia un mundo con menos armas, aunque no necesariamente con menos amenazas. Urge que Estados Unidos, y con ellos Occidente, obren con tacto. Y no menos Irán, a quien si hay que exigirle algo más es transparencia.

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