Divide y reinarás

Divide y reinarás

Mayo 21, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...Lo mismo sucede con el establecimiento de un comité que vigilará y podrá censurar contenidos en algunas áreas sensibles, lo que conduce a la legalización de la censura en Ecuador, dado el carácter interrelacionado de los acontecimientos sociales...".

Finalmente se conocieron los resultados del referendo en Ecuador, que muestran una victoria estrecha del sí, dándole a Rafael Correa atribuciones para reformar la justicia, vigilar los medios de comunicación y prohibir las corridas de toros. Desde luego, así la victoria del sí haya sido precaria, es un imperativo democrático cumplir la voluntad de la mayoría de los ecuatorianos.Pero también es imperativo señalar que no estuvo bien que el Gobierno pusiera todo el poder del Estado al servicio de una de las dos opciones por las que tenían que decidir libremente los ciudadanos del país vecino. Convertir un referendo en un pulso político entre partidarios y opositores del Gobierno no sólo desvirtúa el carácter democrático de la consulta, sino que impide que las personas voten con entera libertad.De allí que los resultados no reflejen criterios sobre la justeza o desacierto en las respuestas relacionadas con las materias sometidas a consideración, sino sobre el alineamiento político de la población ecuatoriana en torno al régimen imperante. Al convertir la respuesta por el sí en una muestra de apoyo al presidente Correa, lo que pudo ser un ejercicio democrático para auscultar las inclinaciones de la ciudadanía se transformó en un instrumento para dividir el país, azuzar los odios partidistas y enfrentar a los ciudadanos de esa nación.Esta manera de conducir el proceso se corresponde con el inconfesable deseo de Rafael Correa de perpetuarse en el poder, para lo cual debe someter a su voluntad al Poder Judicial y controlar la prensa libre. Las preguntas relacionadas con estas intenciones fueron la causa de la radicalización política y las que llevaron a un resultado estrecho que mantuvo en vilo a la opinión ecuatoriana, en un inédito pulso que poco contribuyó a la unión de su país.Pues no se escapa a los ojos de ningún observador que la limitación de la propiedad accionaria de los dueños de los medios de comunicación conducirá a que éstos pierdan solvencia económica y queden sujetos al poder financiero del Estado. La libertad de los medios para opinar e informar está íntimamente ligada a su independencia económica. Lo mismo sucede con el establecimiento de un comité que vigilará y podrá censurar contenidos en algunas áreas sensibles, lo que conduce a la legalización de la censura en Ecuador, dado el carácter interrelacionado de los acontecimientos sociales.De allí que, en ambos casos, independencia de la Justicia y libertad de prensa, la victoria del sí fuera aun más estrecha y ninguna de las dos preguntas alcanzara el 50% de los votantes. En realidad, y sin desconocer el veredicto de las urnas, la inclinación totalitaria de Correa dividió al Ecuador, traicionando el mandato de unir al país con el que fue elegido.Es que el afán de generar confrontaciones llegó al extremo de enfrentar a la gente por asuntos como las riñas de gallos o las corridas de toros que, como lo acaba de hacer Francia, pueden ser consideradas parte del patrimonio cultural inmaterial de los pueblos. Dividir para reinar, no unir para progresar. A Ecuador le esperan días de pugna.

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