Dictadura en Nicaragua

Dictadura en Nicaragua

Octubre 22, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Dictadura en Nicaragua

En una decisión sorpresiva pero esperable, la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua levantó la prohibición constitucional que le impedía al presidente Daniel Ortega presentarse como candidato para un segundo periodo en 2011.Sorpresiva, porque se asumía que para ello Ortega necesitaría de una reforma constitucional, que no parecía posible dado que el sandinismo no cuenta con los votos suficientes en el Congreso. De hecho, el magistrado sandinista Rafael Solís había reconocido que una salida judicial “no era lo ideal”, dando a entender que el partido rojinegro sólo echaría mano de esta posibilidad “si en lo que restaba del 2010 no podía conseguir los votos necesarios para que el Parlamento procediera a reformar la Constitución”.Para lograr la decisión, Ortega acudió a procedimientos usuales en las dictaduras, pues tres magistrados liberales opuestos a la reelección, fueron reemplazados por sandinistas. Otros dos, Sergio Cuaresma e Iván Escobar, no fueron convocados a tiempo para la sesión definitiva y se aprovechó que un tercero, Damisis Sirias, se encontraba fuera del país. Así el régimen obtuvo los seis votos necesarios para proceder al atropello de la Carta Magna, dándole al asunto una apariencia de legalidad.Como es de esperarse, la ciudadanía y los medios de comunicación han reaccionado de manera valerosa, denunciando el atropello y proponiéndose detener la reelección en el Congreso. Los sandinistas, fieles a su estilo chapucero, han respondido con cinismo: el presidente de la Corte, Francisco Rosales, declaró que “Si Álvaro Uribe lo hace, está bien. Pero si nosotros lo hacemos, entonces está mal”.Así olvida que la primera reelección de Uribe se realizó previa aprobación de una reforma constitucional en el Congreso, como lo establecía la ley, mientras que la segunda fue negada por la Corte Suprema de Justicia, por los vicios de procedimiento en el trámite de otra reforma a la Constitución colombiana. Colombia funcionó como una democracia y el presidente Uribe aceptó con gallardía las decisiones de la Corte.Otro es el caso de Nicaragua y de sus socios en el Alba, que pisotean las constituciones para establecer reelecciones de sus presidentes, transformando las democracias en dictaduras civiles. Así lo han hecho Hugo Chávez y Evo Morales y en igual trámite se encuentra Rafael Correa. Es la hipocresía de la izquierda no democrática, que no vacila en calificar como dictadura el trámite de una posible reelección cumpliendo con las formalidades legales, pero se hace de la vista gorda cuándo se consigue pasando por encima de la constitución, como en Venezuela, Bolivia y Nicaragua.Nunca han entendido el sistema democrático, ni menos el Estado de Derecho, en el que no importa qué concepción política o ideológica se encuentre en el poder, pues al final todos deben regirse por normas que funcionan como contrapesos de tentaciones totalitarias. Nicaragua acaba de colocarse en la ilegalidad como sistema democrático en virtud de la decisión de una Corte Suprema de Justicia dominada por Ortega y su cuadrilla. Pésimo ejemplo para América Latina.

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