Día de comunión

Abril 21, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Sin la comprensión a fondo del significado de la entrega de Jesús en el Jueves Santo, lo que implica actuar en consecuencia, ni el mundo ni Colombia podrán salir de los abismos en que parecen irremediablemente perdidos".

El Jueves Santo es el día de Semana Santa más cargado de simbolismos y una de las fechas más veneradas por los mil y tanto millones de cristianos alrededor del mundo.Es el día en que se celebra la última cena de Jesús con sus discípulos, según la cronología de los evangelios, y en el que se instaura el momento cumbre del ritual católico: la comunión. Cuando Jesús da la máxima prueba de desprendimiento, al ofrecer su cuerpo y su sangre para curar las heridas de la humanidad.El Redentor espera que esta muestra suprema de solidaridad desarme el corazón airado de sus enemigos y se abra paso una era de paz sobre la faz de la tierra. Pero no, es traicionado por uno de los que le siguen y no le queda más camino que el de hacer realidad esa entrega simbólica de la vida, sometiéndose al martirio de la crucifixión al día siguiente.Toda una lección vigente luego de dos mil años, para el mundo y para un país como Colombia, agobiado por la violencia y por la corrupción, que fueron los mismos males que debió padecer Jesús durante su breve, luminosa y dolorida existencia.Para la humanidad es como si el ejemplo del hijo de Dios poco hubiera servido para entender y redimir sus pecados. Hoy la Tierra se debate entre las hambrunas, las guerras, las ansias por hacerse al poder político y económico, los fundamentalismos religiosos, la intolerancia y los desastres naturales que tienen buena parte de sus causas en la mano arrasadora de los seres humanos. Son algunos de los males que también padece Colombia, incluidos dramas de consecuencias imprevisibles, como el invierno que ya comienza a desbordar las previsiones mínimas que tomaron las autoridades luego de los padecimientos de la temporada de lluvias reciente. Hoy es un día para entender que no sólo sirve desfilar tras santos patronos, con rostros compungidos y golpes de pecho, si no se hace de la comunión, la reconciliación, la convivencia y el respeto, por los demás y por el entorno, una forma de vida que permita recuperar la paz y la tranquilidad, y contribuir para que los congéneres alcancen una vida plena y feliz.Sin la comprensión a fondo del significado de la entrega de Jesús en el Jueves Santo, lo que implica actuar en consecuencia, ni el mundo ni Colombia podrán salir de los abismos en que parecen irremediablemente perdidos. Nada distinto a hacer de la solidaridad cristiana una práctica consciente, que nos permitirá afrontar los desastres naturales, los efectos de la violencia, ponerle coto a la corrupción y devolverle a la humanidad la tranquilidad arrebatada por los conflictos.Jueves Santo, como el día que representa la humildad, la solidaridad y la entrega, es una fecha especial que nos sirve para reaccionar a tiempo contra los males que padecemos y para diseñar una sociedad más tolerante y feliz. Una sociedad en comunión con su propio Creador.

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