Devolución esperada

Devolución esperada

Abril 18, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Todo lo cual significa que en muy breve plazo puede regresar Emcali al Gobierno Municipal. Así terminarán trece años de anormalidad, toda vez que el Gerente de la entidad más importante por su patrimonio y su incidencia en la vida de Cali era un funcionario de tercer nivel, designado por un Superintendente cuya función es proteger a los usuarios y no administrar el patrimonio público ajeno".

Trece años después de haber intervenido a Emcali por su precaria situación que ponía en peligro la prestación de servicios públicos en la ciudad, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios parece abrir las puertas para su devolución definitiva, al desistir de la exigencia de vender el componente de telecomunicaciones. Es la decisión esperada y que de manera inexplicable se ha dilatado pese a que las causales para la medida fueron superadas. Hace unos meses, la Administración Municipal había acordado con la Superintendencia y el Gobierno Nacional una fórmula para racionalizar el pago de la deuda que por un billón de pesos tiene Emcali con la Nación. Son los recursos que se destinaron al salvamento de la empresa, en especial para pagar las obligaciones del crédito para la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, otorgado por el Gobierno japonés y del cual el nuestro fue garante. Cabe advertir que tal acuerdo, en el cual se amplía a diez años la amortización, ordena que los dineros pagados por Emcali se inviertan en mejorar de los servicios públicos de la ciudad.El segundo requisito siempre ha causado polémicas. Se trata de exigir la venta de telecomunicaciones aduciendo la pérdida de mercado y la necesidad de cancelar el riesgo que representa para la entidad, no obstante que aún es autosuficiente aunque sus ingresos han decrecido de manera apreciable. Al parecer, el fracaso de varios intentos por realizar el negocio y las dificultades de todo orden que implica el paso de la exigencia por el Concejo, llevaron a la actual Superintendencia a cambiar su requerimiento por una recomendación a la Actual Administración. Con ello, y si se cumplen los anuncios oficiales, quedará un solo requisito: establecer un código de buen gobierno que impida el regreso del clientelismo con sus secuelas de corrupción y desgreño administrativo. Al respecto, el alcalde Rodrigo Guerrero informó que se avanza en la materia, con propuestas como la de entregar a la junta directiva la designación del Gerente por un período fijo, y de instituir procedimientos para escoger funcionarios que garanticen el profesionalismo y la idoneidad por encima de los criterios políticos.Todo lo cual significa que en muy breve plazo puede regresar Emcali al Gobierno Municipal. Así terminarán trece años de anormalidad, toda vez que el Gerente de la entidad más importante por su patrimonio y su incidencia en la vida de Cali era un funcionario de tercer nivel, designado por un Superintendente cuya función es proteger a los usuarios y no administrar el patrimonio público ajeno. Terminada la época de la quiebra y la intervención de la entidad de servicios públicos, al Gobierno Local y a los caleños nos quedará la obligación de honrar los compromisos y defender a una entidad que ha sido protagonista de primera línea en el progreso que Cali ha conseguido en los últimos 60 años. Por eso, atrás deberán quedar los escándalos de corrupción y de clientelismo. Adelante estará el deber de devolverle a Emcali su papel como motor del progreso social y económico de la capital vallecaucana.

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