Decisión absurda

Junio 02, 2017 - 11:55 p.m. Por:
Elpais.com.co

El Acuerdo de París sobre el cambio climático recorrió un camino largo antes de lograr el consenso entre los 175 países que lo firmaran en diciembre de 2015. La decisión del presidente Trump de retirar a Estados Unidos significa un revés en la urgencia de actuar para proteger el Planeta.

Que la nación con los más altos índices de contaminación por gases de efecto invernadero se eche para atrás en su compromiso de reducir el daño ambiental, es volver a las épocas del Protocolo de Kyoto. Esa convención establecida en 1997 y que entró en vigencia en el 2005, fue un fracaso porque países como Estados Unidos, Rusia y China nunca lo ratificaron pese a que juntos generan los mayores niveles de dióxido de carbono en el mundo.

Por eso fue extraordinario llegar al Acuerdo de París, que busca evitar que la temperatura global suba más de 2 grados centígrados en el Siglo XXI. El compromiso internacional quedó probado cuando el pacto entró en vigencia el 4 de noviembre del año pasado, antes de la fecha estipulada, al ser ratificado por la mayoría de naciones, incluida China que al fin aceptó su responsabilidad, y Estados Unidos cuyo presidente Barack Obama lideró el proceso hasta lograr el consenso.

Ahora, el acuerdo se pone en peligro por la decisión del presidente Trump, quien argumentó razones económicas para retirar a su país. El jueves repitió el discurso de su campaña: “Estados Unidos no tiene absolutamente nada que ganar y sí mucho que perder”. Para reafirmarse, aseguró que aún no se comprueba científicamente la existencia del cambio climático y que al poner en cabeza de EE.UU. la mayor carga para reducir la contaminación, el impacto sobre el Producto Interno Bruto de su nación sería de tres billones de dólares anuales y significaría perder 285.000 puestos de trabajo por año hasta llegar a 6,5 millones en el 2040.

Y va aún más allá al afirmar que todo podría tratarse de una conspiración internacional para redistribuir la riqueza de EE.UU. a otros países. En el fondo lo que habría tras la decisión es una necesidad de congraciarse con algunos empresarios, sobre todo productores del sector de hidrocarburos que apoyaron su aspiración. Lo irónico es que antes de hacer el anuncio, compañías como Exxon Mobil, Shell, General Electric y Apple le pidieron no dar ese paso y se comprometieron a cumplir el Acuerdo de manera individual pese al anuncio de su gobierno.

En adelante, los Estados Unidos se unirán al club de los pocos países que rechazan el acuerdo de París, un golpe certero a su posición en el mundo. La medida de Trump puede ser desastrosa para el medio ambiente por el daño que causará y sus consecuencias no son parte de un discurso político sino una realidad demostrada con los análisis que se han realizado en la última década.

Si los acuerdos de París no se aplican, el futuro de la humanidad y del Planeta será incierto. Aunque éste es un mundo en constante cambio, la población ha acelerado su destrucción, por lo cual lo convenido no debe ser visto como un capricho si no como el intento por preservar la Tierra para las próximas generaciones.

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