De promesas a realidades

editorial: De promesas a realidades

A poco más de un mes de su posesión, Donald Trump empieza a concretar su promesa sobre el proteccionismo como guía para la economía. Y la reversa a la globalización, lo que será definitivo para despejar las dudas sobre las relaciones de Estados Unidos con China y el resto de Asia, con Europa y los países de América.

De promesas a realidades

Diciembre 05, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

A poco más de un mes de su posesión, Donald Trump empieza a concretar su promesa sobre el proteccionismo como guía para la economía. Y la reversa a la globalización, lo que será definitivo para despejar las dudas sobre las relaciones de Estados Unidos con China y el resto de Asia, con Europa y los países de América.

Si se cumplen los anuncios del nuevo presidente de los Estados Unidos, a partir de su posesión las empresas estadounidenses tendrán que pagar por irse al exterior a buscar mejores condiciones. Lo ha dicho Donald Trump, no el candidato de semanas atrás sino el mandatario a partir del 21 de enero de 2017. El caso Carrier es una muestra. En presencia de Trump, la tradicional marca de aires acondicionados suspendió un proyecto en México, con lo cual mantuvo mil empleos en su país. Es el inicio de lo que se puede presentar en los próximos años.Y no necesariamente se producirá por la vía persuasiva. Los directivos de Carrier sabían que, de mantener su propósito de marcharse, a sus productos fabricados en aplicación al Tratado de Libre Comercio de América del Norte le esperarían aranceles del 35% al reingresar a los Estados Unidos. Como también se lo debió preguntar la Ford, antes de echar reversa a la producción de un modelo de vehículo, contemplada en principio para hacerla en territorio mexicano. ¿Hasta dónde puede ir el proteccionismo del nuevo gobierno en una sociedad regida por el libre mercado, promotora de la globalización y convencida por sus autoridades de que ya no son una economía productora de bienes sino de servicios? Ese es el debate en los Estados Unidos y en el exterior, comenzando por China y todos cuantos quieran seguir creciendo empujados por las ventas en el mayor mercado consumidor del Planeta.A los señalamientos de incumplir compromisos pactados por sus antecesores, Trump responde con cifras: en los últimos 15 años, dicen las estadísticas que le sirven de argumento, han desaparecido 60 mil fábricas en su país, con todos los costos económicos y sociales que implica destruir casi cinco millones de empleos. Esos números encontraron eco en la clase media de la población americana sin distingo de colores y en los grandes sindicatos. Ellos le agradecen poner en discusión un tema que pasa, “por el trabajo, esa última línea de defensa contra los peligros de la vida”, según un líder obrero.Los efectos ya asoman en la bolsa de valores. Y en el caso de Carrier, el que elija pagar 30 dólares hora en su planta de Indianápolis a los 3 que cancelaría a una maquila mexicana se verá en el bolsillo del consumidor estadounidense. Habrá que ver si estímulos como la exención de impuestos le permitirá reducir el impacto a sus clientes.Así como la política se calienta por las declaraciones de Trump presidente, la economía está en plena ebullición. Y está visto que sus criterios son debatidos por los grandes medios de comunicación, perdedores en la disputa presidencial. Su pelea con el magnate promete nuevos asaltos cuando asuma el poder. A poco más de un mes de su posesión, Donald Trump empieza a concretar su promesa sobre el proteccionismo como guía para la economía. Y la reversa a la globalización, lo que será definitivo para despejar las dudas sobre las relaciones de Estados Unidos con China y el resto de Asia, con Europa y los países de América. Es allí donde se podrá medir hasta dónde puede llegar el nuevo presidente de los Estados Unidos.

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