De flores y espinas

De flores y espinas

Diciembre 21, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"El cese el fuego unilateral e indefinido de las Farc más parece una notificación que busca crear situaciones en las cuales la veeduría internacional legitima de hecho la característica de beligerancia que a toda costa busca el grupo. Lo cual se suma a sus exigencias perentorias como la de realizar una reforma urgente para definir como conexos a sus actividades “políticas” delitos atroces como el secuestro y como el narcotráfico, fuente principal de su riqueza

En materia de paz, el 2014 culmina con un cese el fuego indefinido y unilateral decretado por las Farc, 10 soldados asesinados entre el momento del anuncio y hoy, la voladura de una torre de energía que dejó sin electricidad a Buenaventura, la condición de levantarlo si ocurre un ataque a su organización y su exigencia de una verificación internacional. Frente a ello se presentó la posición del presidente Juan Manuel Santos, que valoró el anuncio, aunque no consideró posible la verificación internacional y afirmó el compromiso de la Fuerza Pública en la defensa de la Nación y el combate a los grupos armados e ilegales como la guerrilla. Como “una flor con un tallo lleno de espinas” describió el Primer Mandatario la situación planteada por el anuncio de las Farc. En efecto, más parece una notificación que busca crear situaciones en las cuales la veeduría internacional legitima de hecho la característica de beligerancia que a toda costa busca el grupo. Lo cual se suma a sus exigencias perentorias como la de realizar una reforma urgente para definir como conexos a sus actividades “políticas” delitos atroces como el secuestro y como el narcotráfico, fuente principal de su riqueza. Esa es la forma en que se les habla casi a diario a los colombianos, aprovechando el escenario que brinda el diálogo en La Habana. Son amenazas que sin estar incluidas en los acuerdos alcanzados hasta ahora, se convierten en motivo de perturbación y crean dudas sobre lo que está aconteciendo en el proceso. A ello debe sumarse que el terrorismo sigue siendo el idioma cada vez más utilizado por una organización que está sintiendo los golpes que las autoridades les propinan y la desmoralización de sus integrantes. Difícil pedir que se crea en su palabra, cuando una población como Buenaventura es blanco de atentados fáciles y destructivos como la voladura en medio de la selva de las torres de conducción de energía, que dejó sin fluido eléctrico a más de 300.000 personas, golpeando su economía y sus necesidades. O cuando lugares como la isla de Gorgona es atacada en forma cobarde, asesinado a servidores públicos dedicados a apoyar el turismo ecológico. Por la casi innumerable sucesión de estos hechos se hace inaceptable acceder al cese bilateral que pretenden las Farc, amenazando con romperlo si las Autoridades Legítimas actúan en cumplimiento de su deber, es decir, proteger la vida, honra y bienes de la Nación.Sin embargo, el presidente Santos ha ratificado su confianza en que se llegue pronto al cese bilateral, cuando se firme el acuerdo definitivo en la negociación. Para ello reclama complementar la tregua anunciada “con otros gestos para ir desescalando este conflicto”, como el reconocimiento de las Farc sobre su responsabilidad en la masacre de Bojayá, en el Chocó. Son las dificultades que han acompañado al diálogo en las últimas semanas. Ojalá, las flores de los progresos reales superen a las espinas que a diario atraviesan las Farc contra la confianza y la credibilidad del proceso que es defendido por el Gobierno como “la guerra que quiere terminar”.

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