Cuando ganar es perder

Septiembre 28, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Cuando ganar es perder...

Mientras el vocero del Partido Socialista Unido de Venezuela, Psuv, trataba de convencer a la audiencia inconforme de sus copartidarios sobre el triunfo en las elecciones del pasado domingo, los miembros de la Mesa de Unidad Democrática, MUD, recibían el reconocimiento por el resultado que, a no dudarlo, demuestra la voluntad de los venezolanos por impedir que su país continúe el desmantelamiento de su democracia, fijado por Hugo Chávez y su revolución bolivariana.Las cuentas indican que por primera vez en muchos años votaron más del 65% de los venezolanos con capacidad para hacerlo. Y pese a la forma amañada como actuó el Consejo Nacional Electoral, en manos del chavismo, se llegó a una insólita e inesperada conclusión: que la oposición ganó las elecciones porque obtuvo la mayor cantidad de votos, aunque las manipulaciones a la ley electoral permitieron al Psuv obtener más escaños en la Asamblea Nacional. Incluso así, también es claro que el chavismo perdió la mayoría calificada en el Legislativo, por primera vez en diez años de hegemonía absoluta.Atrás quedó la azarosa campaña llena de intimidaciones e intervenciones descaradas del presidente Chávez para obligar a los venezolanos a respaldar su gobierno y su partido, pese a la estela de fracasos, de corrupción y de carencias que le deja hasta ahora su régimen. En evidencia quedó también la censura a la corrupción que campea en una de las naciones con mejores recursos por su riqueza petrolera, pese a lo cual sufre carencias y despilfarros insultantes. Y se repite lo ocurrido hace tres años, cuando el pueblo venezolano rechazó a través de un referendo la posibilidad de reelegir indefinidamente al comandante. Pese al descarado uso de los recursos públicos, no pudo la maquinaria oficialista impedir o torcer los resultados. Es la mejor muestra de lo que le espera a Chávez en su pretendida reelección en los comicios del 2011.Con el resultado obtenido por el MUD se supera el error de hace cinco años, cuando los partidos opositores decretaron la abstención y le entregaron todo el poder al régimen chavista. Con lo cual permitieron que se abrieran camino los delirios del ex coronel de imponer el modelo cubano y su propósito de destruir la iniciativa privada. La masiva votación indica que esta vez los venezolanos salieron a rechazar las pretensiones de imponer el comunismo en su patria, además de castigar al régimen por el desgobierno que los sumió en la peor oleada de violencia que recuerde esa nación. Ahora, y como lo afirman conocedores de la política venezolana, es de esperar que la violencia y la intimidación no se conviertan en la herramienta con la cual se perpetúe el régimen chavista con su obsesión por liquidar la libertad en Venezuela. Y que la oposición compuesta por más de 20 organizaciones, deje atrás los egoísmos y pueda encontrar una figura que aglutine y simbolice el rechazo del pueblo venezolano a las arbitrariedades de la dictatura constitucional que Hugo Chávez impuso en su país, abusando de sus deseos de cambio.

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