Contra toda lógica

Junio 04, 2017 - 11:50 p.m. Por:
Elpais.com.co

El anuncio del presidente Donald Trump, de retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París es una pésima noticia para el mundo. Pero también es un anticipo sobre el aislamiento que vivirá en adelante Estados Unidos por culpa del lema “make America great again”.

Trump venía cocinando ese retiro desde cuando dijo que el cambio climático era un cuento chino para perjudicar a América. Al convertirlo en realidad, renunció al liderazgo mundial que su país ha desempeñado durante setenta años. Y asestó un golpe a Occidente, concepto que define la alianza más importante del mundo moderno contra los totalitarismos.

Una vez se hizo público el anuncio de Trump, se produjo un alud de críticas de líderes mundiales. “Nada nos detendrá”, sostuvo la canciller alemana Angela Merkel. En tanto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron dijo que “Estados Unidos le ha dado la espalda al mundo”. Y desde China y la India, dos de los países más contaminantes al lado del norteamericano, aseguraron que continuarán respaldando el Acuerdo de París, pacto suscrito entre 195 países para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Amparado en su doctrina nacionalista, Trump calificó de “debilitante, desventajoso e injusto” el Acuerdo de París. Con ello, Estados Unidos le hace compañía a Nicaragua y Siria, los únicos que lo han rechazado. Tanto la presidenta alemana como el mandatario francés han recogido la bandera y se muestran dispuestos a defender los valores que durante décadas encabezó Estados Unidos.

Y el vacío en política no existe. Medios como The Financial Times, The Economist y The New York Times preguntan si este es el golpe final que le cueste a Estados Unidos su liderazgo en el mundo libre. Centenares de empresas del tamaño de Google, Apple, Walmart, General Motors, Chevron, General Electric o Exxon advirtieron el error que cometió el presidente, reconociendo la necesidad de actuar contra el calentamiento climático producto de la emisión de gases que Trump ignora. Esas empresas son producto del espíritu que hizo a Estados Unidos la gran potencia del mundo.

Los gobernadores de los 29 estados de la Unión han aprobado políticas para reducir las emisiones de gases y manifestaron su decisión de continuarlas. Y 38 alcaldes de las ciudades más grandes de los Estados Unidos mostraron su inconformidad. Es decir, la desobediencia y la rebeldía es la respuesta que ha generado en su país contra lo que no representa al pueblo estadounidense.

A Trump no parece importarle esa reacción. Al transitar por este peligroso sendero de nacionalismo económico y xenofobia, se queda más solo y la comunidad internacional se une para hacerle contrapeso. Pero, obsesionado con su compromiso de ayudar a unos pocos, el mandatario no tuvo reparos en decir que “es hora de poner a Detroit y Pittsburgh por delante de París”.

Por eso la respuesta del presidente Macron quedó resonando en la comunidad internacional: ‘make the planet great again’. Es decir, ‘hagamos el planeta grande de nuevo’, ahora sin los Estados Unidos, cuyo presidente está decidido a aislarlo.

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