Compromiso con el planeta

Septiembre 15, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"En la última década se logró eliminar el 98% de las sustancias que influyen en el agotamiento de la capa de ozono y que se encontraban en aerosoles, refrigerantes para neveras y aires acondicionados, extintores de fuego y algunos pesticidas, entre otros. La tarea se ha hecho tal y como lo determinó el Protocolo firmado en Montreal, Canadá, gracias a la voluntad de las naciones"

El protector solar del planeta. Esta es la mejor definición para la capa de ozono, la gran nube de gas que envuelve a la tierra y actúa como un escudo para evitar los efectos nocivos de los rayos del sol en los seres vivos y la naturaleza, y que tanto preocupa a la humanidad por su deterioro, el cual no se ha podido reducir con la celeridad que se esperaba pese a los esfuerzos conjuntos que se han hecho desde hace un cuarto de siglo.Mañana se celebra el Día Internacional para la Protección de la Capa de Ozono y los 25 años de la firma del Protocolo de Montreal, que según los expertos es el mejor ejemplo de cooperación internacional para la preservación del medio ambiente y el único que en realidad ha funcionando. En 1987 se concertó el documento en el que se especificaba la urgencia de dejar de producir componentes químicos con clorofluorocarbono, sustancia que libera gases que absorben al ‘protector solar’ de la Tierra. El acuerdo fue ratificado de manera unánime por los países miembros de Naciones Unidas y ha cumplido su propósito pese a que los resultados aún no son perceptibles. En la última década se logró eliminar el 98% de las sustancias que influyen en el agotamiento de la capa de ozono y que se encontraban en aerosoles, refrigerantes para neveras y aires acondicionados, extintores de fuego y algunos pesticidas, entre otros. La tarea se ha hecho tal y como lo determinó el Protocolo firmado en Montreal, Canadá, gracias a la voluntad de las naciones, a las políticas estatales que surgieron de ese compromiso y a las acciones emprendidas sobre todo por los países industrializados, los mayores contaminadores, para cumplir lo pactado. Sin embargo, hoy existe un hueco en la estratosfera de 19 millones de kilómetros cuadrados, ubicado sobre la Antártida, que si bien está ligeramente más pequeño que el año pasado, supera la medida tomada en el 2010. Aún pasarán décadas, se calcula que entre cuatro y cinco, antes de que la capa de ozono se regenere. La razón es que los gases emanados del clorofluorocarbono pueden tardar entre 20 y 50 años en desaparecer. La recuperación total también dependerá de que se frene el actual deterioro ambiental en el planeta, lo que hoy no parece fácil porque a diferencia de la unidad de criterios y del compromiso demostrado por los gobiernos en Montreal hace 25 años, el mundo no se ha logrado poner de acuerdo otra vez para emprender las acciones necesarias. Como lo evidencia la dificultad para ratificar el Protocolo de Kyoto.Si los dirigentes y líderes internacionales no se hubieran unido para tomar la decisión de proteger la capa de ozono, anteponiéndola a los intereses individuales o económicos de los Estados, la humanidad, y en general la vida en la Tierra, estaría en mayor riesgo de sufrir los graves daños causados por la exposición directa de los rayos ultravioleta. La responsabilidad de resguardar la Tierra, sobre todo pensando en preservarla para las generaciones futuras, debe ser compartida por todos. Es la lección que deja el Protocolo de Montreal 25 años después.

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