China: fin de una década

China: fin de una década

Noviembre 10, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Tal parece que la primera etapa de crecimiento chino está llegando a su final, como le ocurrió a Japón y Corea, dos naciones que sustentaron su economía en la exportación.

El Congreso del Partido Comunista de China ha concitado la atención internacional, por los cambios que anuncia.El actual presidente, Hu Jintao, que asumió el poder en 2002 se retira tras una década de logros prodigiosos en materia económica, en la que el Producto Interno Bruto de la Nación se cuadruplicó y se convirtió en la segunda economía planetaria, primer exportador e importador global, con la mayor cantidad de reservas monetarias del mundo. Todos estos logros tienen que ver con una política pragmática, capaz de combinar las ventajas de la economía de mercado con una férrea centralización estatal, y el aprovechamiento de una mano de obra grande y barata para competir con ventaja en el mundo.Pero no todo son luces. El cambio de guardia ocurre en momentos en que la economía global atraviesa una profunda crisis y la propia China ha agotado un modelo de crecimiento exportador que le sirvió para dar el gran salto. De hecho, las previsiones para este año son del 7%, menores que el 10% sostenido en las últimas dos décadas, e inferior al 8% que las propias autoridades chinas consideran necesario para evitar conflictos sociales.Tal parece que la primera etapa de crecimiento chino está llegando a su final, como le ocurrió a Japón y Corea, dos naciones que sustentaron su economía en la exportación. En declaraciones a la BBC, Shujie Jiao, director de Estudios Contemporáneos Chinos de la Universidad de Nottingham en Reino Unido, afirmó que China enfrenta los dilemas típicos de una economía en desarrollo.“Si la primera fase de su despegue fue gracias a la exportación basada en una mano de obra barata, ahora necesita dar un nuevo paso hacia una economía dominada por la innovación tecnológica. Esto, que fue posible para países asiáticos más pequeños como Japón o Corea del Sur, es un problema en China debido a su gigantesca población. Es un proceso que va a tomar décadas” sostuvo el experto.Pero el cambio de modelo puede tener un alto costo para China en virtud de que el crecimiento no ha estado aparejado con un fortalecimiento significativo del mercado interno. En 2011, la inversión estatal constituyó un 48% del PIB chino: el consumo doméstico fue de apenas un 34%. No era una excepción. En los diez años precedentes, la participación del consumo interno en el crecimiento había registrado una continua caída y la desigualdad había aumentado tanto que se dejó de publicar el coeficiente Gini que mide el fenómeno.Es la paradoja del milagro chino. En términos del PIB, China es la segunda economía mundial. Pero en términos de Desarrollo Humano ocupa el puesto 101, detrás de la mayoría de países latinoamericanos. A este fuerte desequilibrio social, se agrega que la inversión ha dejado un legado de deudas y dudosa infraestructura. Espectaculares carreteras sin vehículos, ciudades fantasmas, un salto del crédito bancario hasta un 171% del PIB, son señales de alarma que apuntan a un aterrizaje forzoso de la economía. Así las cosas, la nueva dirigencia se enfrentará a un futuro preñado de dificultades, entre las cuales no faltarán las protestas sociales.

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