Cataluña, sí pero no

Cataluña, sí pero no

Septiembre 29, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Confuso e incierto, pueden ser las palabras que describan con mayor exactitud lo sucedido en las elecciones de Cataluña. Mientras las cuentas no cuadran para unos y otros participantes con respecto a si triunfó la separación de España, los datos dan a entender la creciente fragmentación de la política catalana y la pérdida de los liderazgos antes visibles y hoy tratando de sobrevivir al remezón que dejaron las urnas".

Confuso e incierto, pueden ser las palabras que describan con mayor exactitud lo sucedido en las elecciones de Cataluña. Mientras las cuentas no cuadran para unos y otros participantes con respecto a si triunfó la separación de España, los datos dan a entender la creciente fragmentación de la política catalana y la pérdida de los liderazgos antes visibles y hoy tratando de sobrevivir al remezón que dejaron las urnas.Las elecciones eran para renovar al parlamento de la región más rica de España. Pero, desde la presidencia de Cataluña fueron usadas para promover una especie de referendo sobre la secesión. Así se mezclaron los mensajes, resaltando el contenido nacionalista y el reclamo eterno por la injusticia que comete el Estado Central, que según Artur Mas, presidente de la Generalitat, se apropia de una gran proporción de los recursos que tributan los catalanes al quedarse con una cantidad jugosa e injusta de esos ingresos. Sin embargo, todo indica que ese mensaje no triunfó, puesto que, según la cuenta, los independentistas alcanzaron el 47,8% de los sufragios. Y si bien la suma de las curules por ellos alcanzada es de 72 sobre 135, es decir, el 53%, tales cuentas no les alcanzan para proclamar la victoria. Menos aún, cuando el presidente del gobierno catalán y líder del sí puede perder su cargo, ya que su socio el CUP, izquierda radical que se opone con furia a la economía de mercado, anunció que no votaría por su reelección.Y al lado de esos resultados está el enorme revolcón que experimenta la representación popular: el surgimiento de coaliciones novedosas, la caída de los partidos tradicionales y el ascenso de movimientos basados más en las necesidades acuciantes de los catalanes y menos en un criterio basado en las organizaciones nacionales. Todo ello da a entender la manera en que los electores, en especial los jóvenes, están viendo la política actual. Y cómo asuntos como la recesión, el desempleo enorme y la consiguiente pérdida de autonomía, están cambiando el concepto y el contenido de la política en España.Bajo esas condiciones, puede decirse que al partido Convergencia Democrática del presidente Mas no le sirvió el gancho de la independencia para quedarse con la mayoría legislativa y asegurar su continuidad en el cargo. Es más, ahora se abre la posibilidad de que los partidos de izquierda, encabezado por los radicales del CUP que juran no votar por el polémico dirigente de centro debido a las acusaciones de corrupción contra su partido, logren consolidar la mayoría que requieren para conformar un gobierno de consecuencias imprevisibles.Para fortuna del gobierno de Mariano Rajoy, tuvo éxito la intensa campaña para atemorizar a los catalanes sobre los males que les produciría la secesión. Pero los resultados demostraron también la urgencia de Madrid de sentarse a resolver las razones de inconformidad de Cataluña y casi todas las autonomías de España. Por eso, la negociación parece inevitable, antes de que los aires de cambio surgidos de la recesión más grande de los últimos cincuenta años acabe por desarmar la institucionalidad de esa nación.

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