Calor y desastres

Diciembre 27, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Se estima que 11.000 personas murieron por causa de desastres naturales, mientras los costos superarán los US$113.000 millones. De ellos las aseguradoras cubrirán apenas US$34.000 millones y el excedente deberán asumirlo los Estados, con el efecto adverso para algunas de las economías más pobres del Planeta".

Lluvias más intensas y sequías extremas son dos de los legados que deja el 2014, considerado como el año más caluroso del que se tenga registro. Aunque trate de mantener una aparente tranquilidad, la humanidad no puede desconocer que su planeta padeció el embate de los desastres naturales que crecen en intensidad.Es el precio que está pagando por el cambio climático que han provocado por partes iguales las acciones y las omisiones de su población. Un calentamiento global que marcó en estos meses 0,57 grados centígrados más que hace 25 años, superando los registros de los termómetros de 1998, 2005 y 2010, hasta ahora los más altos que se conocieran.Si bien algunas cifras fueron más bajas que las del año anterior, significaron tragedias en víctimas y pérdidas materiales de gran calado. Se estima que 11.000 personas murieron por causa de desastres naturales, mientras los costos superarán los US$113.000 millones. De ellos las aseguradoras cubrirán apenas US$34.000 millones y el excedente deberán asumirlo los Estados, con el efecto adverso para algunas de las economías más pobres del Planeta.Ejemplos de las tragedias abundan: Gran Bretaña sufrió entre enero y febrero las 12 peores tormentas oceánicas registradas. En septiembre las lluvias en Turquía estuvieron 500% por encima de lo normal. Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil vivieron entre mayo y junios precipitaciones que provocaron la caída de un 250% más de agua e inundaciones como la del río Paraná que afectó a 200.000 personas. Filipinas repitió tifón en diciembre, no tan fuerte como el Haiyán pero igual con efectos devastadores.En el extremo opuesto, las sequías se sintieron con fuerza en China, donde las lluvias no llegaron ni a la mitad del promedio anual, mientras que el centro y este de Brasil se enfrentan a sufrir de sed como lo vivió este año Sao Paulo por la disminución de aguaceros y de sus reservas hídricas. Igual ocurrió en América Central y en regiones de Estados Unidos donde se reportaron reducciones hasta del 70% en la media de precipitaciones. Por su parte, Colombia se conmovió por la muerte en la Guajira a causa de la escasez de agua. Hasta noviembre se contabilizaron 72 tormentas tropicales, 20 ciclones tropicales, 10 tifones y el deshielo de la Antártida registró un nivel récord por tercer año consecutivo. Si bien en su mayoría son catástrofes impredecibles, también es cierto que cobran fuerza por efecto del calentamiento de la Tierra. Es el cambio climático que sí se puede paliar siempre y cuando el mundo decida actuar para disminuir la emisión de gases contaminantes, detener el deterioro de su capa de ozono y reparar el daño ambiental que se le ha causado al Planeta.Como dijo el secretario general de la Organización Mundial Meteorológica, Michel Jarrud, “en el calentamiento global no hay moratorias que valgan. De seguir así el planeta se verá abocado a un futuro incierto e inhóspito”. ¿Hasta cuándo y hasta dónde se permitirá que la Tierra y su población permanezcan impasibles ante el incremento de las temperaturas y los desastres naturales?

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