Barbarie en Egipto

Barbarie en Egipto

Marzo 31, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Por su popularidad y fortaleza al frente del Estado, se considera que al Sisi no tendrá muchos inconvenientes para ganar las próximas elecciones. Pero también supone que deberá continuar con la política de represión y recorte de las libertades para debilitar a los Hermanos Musulmanes, lo que le ha traído no poco problemas con las organizaciones internacionales de derechos humanos y con los civilistas egipcios, enemigos tanto de gobiernos musulmanes como de gobiernos militares."

Un tribunal egipcio dictó el pasado lunes la condena a muerte más masiva de la historia moderna del país árabe. Un total de 529 personas fueron sentenciadas a la pena capital por el asalto a una comisaría, a mediados del pasado agosto, en el que murió un coronel de Policía. Al mismo tiempo el mariscal de campo Abdul Fattáh al Sisi, ministro de Defensa de Egipto, informó que concurrirá a las próximas elecciones presidenciales. El flamante aspirante realizó el anuncio a través de un mensaje dirigido a la nación emitido por la televisión pública. Se hizo así realidad una serie de rumores y pronósticos que llevaba varios meses en los medios de comunicación.El mariscal, jefe del Ejército egipcio, goza de una creciente popularidad y sus partidarios lo comparan con el carismático líder Gamal Abdel Naser. Es un respetado militar con 45 años de carrera en la Fuerza Pública, que fue nombrado como Ministro de Defensa por el depuesto presidente Mursi. Como Nasser, profesa un ideario panárabe y vinculación al movimiento de los países no alineados, lo que puede reportarle ventajas a la hora de manejar las complejas relaciones internacionales de Egipto, en medio del conflictivo mundo del Medio Oriente.Pero, también como Nasser, es un férreo contradictor de la Hermandad Musulmana, el partido islámico que eligió a Mursi, pero no entendió que Egipto es una sociedad multicultural y cosmopolita que luchó con valor por la democracia, y no para que se construyera una especie de teocracia afiliada al Islam. Aquel grave error les costó la victoria a los Hermanos Musulmanes y la presidencia a Mohammed Mursi. Al mismo tiempo aprestigió a al Sisi y a los militares como él, a los que muchos en Egipto consideran “salvadores del país”.Por su popularidad y fortaleza al frente del Estado, se considera que al Sisi no tendrá muchos inconvenientes para ganar las próximas elecciones. Pero también supone que deberá continuar con la política de represión y recorte de las libertades para debilitar a los Hermanos Musulmanes, lo que le ha traído no poco problemas con las organizaciones internacionales de derechos humanos y con los civilistas egipcios, enemigos tanto de gobiernos musulmanes como de gobiernos militares.Pese al buen augurio, la candidatura se ha ensombrecido con la condena a muerte proferida contra 529 personas. Las organizaciones de derechos humanos egipcias también expresaron su rechazo a la pena de muerte masiva. En un comunicado conjunto, un total de 14 ONG denunciaron que en el juicio, que solo contó con dos breves sesiones, no se respetaron las garantías judiciales mínimas.“Esto es una injusticia flagrante y estas condenas a muerte deben anularse”, afirmaron. Tanto la Unión Europea como EE.UU. han mostrado también su preocupación por el veredicto, que los abogados de la defensa apelarán ante un tribunal de casación. La postura de al Sisi al respecto, que aún se espera, será fundamental en su campaña.A estos extremos ha llegado la intolerancia en Egipto. Y la Primavera Árabe se convirtió en una tormenta de invierno.

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