Balance satisfactorio

Balance satisfactorio

Enero 02, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Desde espectáculos masivos como los desfiles del Salsódromo, la cabalgata y el de Cali Viejo, hasta los conciertos que tuvieron lugar en el estadio Pascual Guerrero y en las canchas panamericanas, pasando por el encuentro de Melómanos y Coleccionistas y las 37 verbenas en barrios y corregimientos agrupados bajo el nombre de la Feria Rural y Comunera, Cali vivió con gran intensidad sus fiestas, con resultados que han merecido el reconocimiento de propios y extraños, encabezados por los 67 periodistas internacionales venidos de 13 países".

Aunque con algunos lunares producidos por la indisciplina de pequeños grupos de personas, la 56 Feria de Cali fue un buen ejemplo de los cambios que se están produciendo en la ciudad y sus habitantes hacia la recuperación del civismo y la convivencia. Sin llegar a las celebraciones que impiden ver los errores y las falencias que demandan ajustes, el evento ferial que culminó el pasado 30 de diciembre deja un balance satisfactorio para la ciudad.Durante los cinco días que duró la Feria, tres millones quinientas mil personas asistieron a los sesenta eventos realizados por Corfecali y empresarios privados que tuvieron lugar en la capital vallecaucana, el 90% de los cuales fueron de carácter gratuito. Desde espectáculos masivos como los desfiles del Salsódromo, la cabalgata y el de Cali Viejo, hasta los conciertos que tuvieron lugar en el estadio Pascual Guerrero y en las canchas panamericanas, pasando por el encuentro de Melómanos y Coleccionistas y las 37 verbenas en barrios y corregimientos agrupados bajo el nombre de la Feria Rural y Comunera, Cali vivió con gran intensidad sus fiestas, con resultados que han merecido el reconocimiento de propios y extraños, encabezados por los 67 periodistas internacionales venidos de 13 países.Además de la tradicional feria taurina que se destacó por su calidad, la Feria tuvo grandes expresiones, como el Salsódromo, donde más de 700.000 espectadores disfrutaron de un evento que se ha convertido en símbolo de la cultura popular caleña. Igual ocurrió con el festival de melómanos, donde todos los días se reunían más de diez mil personas a disfrutar los tesoros musicales que guardan los habitantes de la capital de la alegría en paz, en medio de una convivencia envidiables y sin necesidad de despliegues de autoridad. Lo mismo ocurrió en los barrios y veredas, donde la Feria Comunera unió a los habitantes alrededor de la música.Todo lo anterior no debe ocultar los desórdenes que se presentaron en la cabalgata, donde se calcula que estuvieron presentes más de un millón de espectadores. Infortunadamente, lo que estaba planeado para ser un desfile en orden fue desbordado por la indisciplina que produjo la presencia irregular de cientos de caballistas y los desmanes de algunos asistentes que, como en otros espectáculos, hicieron uso de espuma con la cual atacaron a los demás, Con razón la ciudadanía reclama una revisión profunda a la cabalgata y una actuación clara para frenar el desorden, que ponga orden y sea capaz de motivar esa convivencia que se tomó el resto de las actividades programadas en las festividades.Al hacer un primer balance de la 56 Feria de Cali, la ciudad y las autoridades pueden darse por satisfechas, incluso por las cifras de homicidios que rebajaron en el 42% con respecto a la realizada el 2012. Lo que no debe impedir que se haga una minuciosa revisión de cada evento para escuchar la crítica y las propuestas de la gente, rectificar los errores que hayan podido cometerse y pensar en el mejoramiento que requiere el mantener a nuestra Feria en el primer lugar de las fiestas en Colombia.

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