Al filo del abismo

Marzo 26, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Hace casi una década los chipriotas celebraban la entrada en la Unión Europea. Ha bastado una semana para que en la isla reine el sentimiento de que Bruselas les ha traicionado.

Pese a la austeridad, la Unión Europea está lejos de estabilizarse. Ahora el turno es para Chipre, la isla del Mediterráneo dividida entre Turquía y Grecia, centro vacacional y paraíso fiscal en especial de millonarios rusos.Con un sistema bancario infestado de bonos de la impagable deuda griega, las principales entidades financieras chipriotas llegaron al punto de colapso, lo que llevó a que su presidente Nico Anastasiades acudiera a solicitar un rescate. Por supuesto sus socios llegaron en su ayuda pero con la condición de que Chipre debía aportar 7500 millones de euros que el gobierno simplemente no tiene.En una medida desesperada, Anastasiades arrancó mal: después de congelar las cuentas bancarias, el paquete de salvamento incluía un impuesto del 6,75% sobre los ahorros de hasta 100 mil euros y de 9,9% de ahí en más. En fin, la crisis generada por el sistema financiero salvaba a los bancos pero afectaba hasta al pequeño ahorrador porque lo ponía a pagar lo que sus gobernantes dilapidaron.La reacción ciudadana no se hizo esperar. Hace casi una década los chipriotas celebraban la entrada en la Unión Europea. Ha bastado una semana para que en la isla reine el sentimiento de que Bruselas les ha traicionado. En las calles han aparecido pósters con la imagen de la canciller alemana Angela Merkel luciendo un bigote como el de Adolf Hitler. Y los retiros masivos de los ahorradores han generado un pánico financiero que amenaza propalarse en Europa, como reacción al primer ‘corralito’ ocurrido en ese Continente.La medida propuesta implica una violación del acuerdo europeo por el cual los dineros de los pequeños ahorradores estarían libres de gravámenes de cualquier tipo ante la eventualidad de crisis financieras. La violación de ese pacto podría significar un aumento de la desconfianza entre la ciudadanía de países en trance de rescate, cuya consecuencia podría ser una ampliación del corralito hacia España, Italia, Grecia y Portugal.Con esta amenaza de fondo, tras intensas negociaciones, los ministros de Finanzas de la UE ratificaron en la madrugada de ayer el acuerdo alcanzado por Chipre con las autoridades de Bruselas y el Fondo Monetario Internacional. El acuerdo -por el que el país mediterráneo recibirá un rescate de hasta 10.000 millones de euros- prevé que el mayor banco de la isla se salve, mientras que el segundo, el Laiki Bank, será liquidado. También elimina la contribución forzosa de los pequeños ahorradores y mantiene la propuesta sobre los ahorros de más de 100 mil euros.Pero Chipre, como paraíso fiscal, está infectado de dineros poco ortodoxos de ahorradores rusos cuyas fortunas fueron obtenidas también por medios poco ortodoxos. Ellos serían los principales damnificados y los primeros en emigrar si no tiene la solidaridad del gobierno, lo que crearía un grave problema político en una nación ya dividida entre grecochipriotas y turcochipriotas. Nada será sencillo en Chipre ni para Europa. Con un Producto Interno Bruto equivalente al 0,5 del europeo, sus socios amenazan con expulsarlo del acuerdo. Pero, sin duda, su fracaso puede significar el hundimiento de la Unión Europea.

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