Acuerdo frágil

Acuerdo frágil

Junio 09, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Poroshenko ha anunciado que presentará un plan de paz para el arreglo del conflicto en el este prorruso, pero rechaza el diálogo con los insurgentes. “Quiero la paz y lograré la unidad de Ucrania. Por eso comienzo mi gestión con una propuesta de plan de paz”, afirmó en su discurso de investidura".

Poco antes de las elecciones presidenciales en Ucrania, celebradas el 25 de mayo, Estados Unidos, Ucrania, Rusia y la Unión Europea acordaron el desarme de los grupos separatistas en el este de Ucrania y la amnistía de quienes participaron en los desórdenes, según anunció el ministro ruso de Asuntos Exteriores. Así, parecía que una desescalada del conflicto en ese país comenzaría de manera exitosa. Pero el primer obstáculo provino de los rebeldes prorrusos del este de Ucrania, que manifestaron su desacuerdo con las decisiones tomadas.En respuesta a esa postura, en las elecciones los ucranianos eligieron como su nuevo presidente a Petró Poroshenko, un millonario que se caracteriza por su nacionalismo, la defensa de la unidad de Ucrania y el pronto acuerdo entre su país y la Unión Europea. Poroshenko ya se reunió con Vladimir Puttin en el marco de la celebración de los 70 años de la invasión aliada a Normandía.Poroshenko ha anunciado que presentará un plan de paz para el arreglo del conflicto en el este prorruso, pero rechaza el diálogo con los insurgentes. “Quiero la paz y lograré la unidad de Ucrania. Por eso comienzo mi gestión con una propuesta de plan de paz”, afirmó en su discurso de investidura.Pero se ha mostrado poco dúctil. “No vamos a hablar con los bandidos”, ha agregado en alusión a los dirigentes de las que se hacen llamar repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, que proclamaron el pasado 12 de mayo su independencia tras sendos referendos separatistas. Al respecto, Poroshenko anunció una amplia amnistía para aquellos milicianos que no hayan cometido delitos de sangre contra las fuerzas gubernamentales y la población civil, y aquellos que no hayan financiado las actividades de los terroristas. “Llamo a deponer las armas a todos aquellos que las hayan tomado ilegalmente”, afirmó.Para algunos analistas esa postura, que refuerza el nacionalismo ucraniano, si bien puede ser necesaria para unir el país a su alrededor también entraña un grave peligro. “No debe olvidar que está rodeado por una gran potencia, que tiene desplegados a 40 mil soldados en su frontera”. Un hecho que demostró que la solidaridad occidental no va mucho más allá de las palabras.Se explica entonces que Vladimir Putin haya contraatacado al resaltar una y otra vez es que todo lo que Rusia busca es precisamente lo que los manifestantes prorrusos en el este de Ucrania quieren: algún tipo de pacto de federalismo o descentralización para que puedan manejar sus propios asuntos y una garantía de que esos derechos sean protegidos por la ley. Dialogar con ellos y llegar a un acuerdo, lo que no quiere Poroshenko, se vuelve entonces básico.Además recordó que el Parlamento ruso le había dado lo que llamó el “derecho” a usar la fuerza militar en Ucrania. Reiteró que esperaba no tener que dar esa orden. Pero la amenaza se mantiene: como último recurso, esas decenas de miles de tropas acantonadas en la frontera podrían recibir la orden de invadir.El Acuerdo de Ginebra está en entredicho: la amenaza de la guerra sigue latente.

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