A recuperar la Justicia

A recuperar la Justicia

Agosto 11, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Hay muchas evidencias de que el asunto va más allá de la confrontación entre la Corte y el ex presidente Uribe..."

En un gesto destinado a abrir de nuevo los espacios para recuperar la armonía entre los poderes públicos, el presidente Juan Manuel Santos recibió a los magistrados de las Altas Cortes el pasado lunes a las ocho de la mañana. Fue un acto destinado a dejar atrás las confrontaciones frecuentes, que ojalá, además de acabar con los choques entre los más altos dignatarios del Estado, se traduzca también en la mejora de la Justicia, uno de los servicios públicos más importantes para cualquier sociedad.Los últimos años han sido los más tirantes de la historia, en cuanto se refiere a la relación del Ejecutivo con una parte de los integrantes de los más importantes tribunales del país. Esa controversia, de por sí caldeada con las denuncias del presidente Álvaro Uribe, fue aumentada por sus denuncias contra algunos magistrados, y por controvertidas decisiones que, como la condena a Yidis Medina y a Teodolindo Avendaño por su voto en la reforma constitucional que aprobó la reelección, se convirtieron en cuestionamientos serios a la legitimidad del Gobierno.Al mal ambiente contribuyó el escándalo del espionaje a miembros de la Corte Suprema, hechos por los cuales se tiene en la picota pública al Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, se juzga a varios de sus más altos dirigentes y se interroga a funcionarios importantes del anterior gobierno. Son hechos que crearon un ambiente enrarecido y en apariencia desconocieron la legalidad, por lo cual deben ser investigados hasta sus últimas consecuencias.Pero no pueden olvidarse las declaraciones cargadas de intención política pronunciadas por varios presidentes de la Corte Suprema y miembros de su Sala Penal. Como no pueden ignorarse actuaciones como mantener en interinidad la dirección de la Fiscalía General de la Nación por un año y no elegir el integrante de la terna de la cual el Congreso designará el nuevo Contralor de la República. O no elegir presidente en propiedad de la Corte y no completar las vacantes en varias de sus salas.Hay pues muchas evidencias de que el asunto va más allá de la confrontación entre la Corte y el ex presidente Uribe, tocando puntos neurálgicos de las instituciones constitucionales. Como también es innegable que la Justicia no está actuando con la celeridad y eficacia que requieren los ciudadanos y la armonía, como lo demuestran las quejas y las alarmas sobre el represamiento de procesos y las crisis que amenazan al sistema oral de la jurisdicción penal. Por eso, la reforma a la Justicia no da espera.Sin duda fue oportuno retirar el proyecto que presentó el anterior Ministro del Interior y de Justicia, donde también volvió a plantear una jurisdicción especial para juzgar a los funcionarios con fuero constitucional. Es una muestra de buena voluntad que, sin embargo, no puede tomarse como un regreso a la normalidad. Porque la crisis que padece la colaboración armónica entre los poderes y los problemas que afectan a la Justicia en Colombia no pueden considerarse normales, y demandan de muchas más actuaciones decididas que la venia que el nuevo gobierno le ha hecho a los dignatarios del Poder Judicial.

VER COMENTARIOS
Columnistas