Primates

Primates

Junio 06, 2016 - 12:00 a.m. Por: Víctor Diusabá Rojas

Caso 1: Un niño de cuatro años cae, por descuido de su madre, a la fosa donde vive el gorila en cautiverio. Cual muñeco, el primate lo arrastra en el manantial de escenografía que han montado en el zoológico.Usted: A- ¿Espera que el mono saque algún instinto maternal (o paternal) y, en una historia digna del cine, termine por devolverlo sano y salvo? B- ¿Pide que le disparen un dardo tranquilizante, corriendo el riesgo de que, ante el impacto, él reaccione de manera violenta antes de caer sedado, no sin antes, furioso, desquitarse con el pequeño? C- ¿Está de acuerdo con que no queda más remedio que un francotirador lo elimine antes de que suceda un desenlace fatal para el intruso? D- Tras el desenlace que todos conocemos (simio muerto, niño rescatado), ¿está de acuerdo con que se procese a la madre del niño como responsable de lo que algunos llaman el ‘homicidio’ del antropoide? Caso 2: Un hombre ingresa desnudo al espacio en que, también en cautiverio, habitan dos leones a los que busca provocar para que, todo indica, lo devoren.Usted: A- ¿Llama urgentemente a los encargados de la seguridad del lugar para que, con el mismo riesgo del caso anterior, utilicen un recurso que inmovilice temporalmente a los felinos? B- ¿Pide a gritos que los acribillen para salvar al congénere? C- ¿Se opone a lo anterior con el argumento de que el loco se lo ha buscado y que si alguien no tiene la culpa son las fieras enjauladas? Caso 3: Usted va a África, donde le ofrecen un safari con un ‘plus’ que pone a tambalear sus principios: en el camino dará con un león al que podrá cazar, por un dinero que garantiza silencio e impunidad.Usted: A- ¿Se niega rotundamente y denuncia? B- ¿Se niega pero no denuncia porque, al fin y al cabo, esa es una decisión personal? C- ¿Se agazapa y espera que algún incauto caiga, y lo denuncia a él y a sus guías, más aún cuando el león acostumbraba a ser amigable con los visitantes y no sospecha la que le han montado? Caso 4: Usted va con su familia por la ‘autopista’ Medellín– Bogotá y de pronto aparece un hipopótamo que ha salido de paseo desde su casa (la extinta hacienda Nápoles del también extinto Pablo Escobar Gaviria, una de las joyas de la corona del no extinto narcotráfico).Usted: A- ¿Baja del carro, olvidando que “es uno de los animales que más muertes genera en África y uno de los más peligrosos del mundo”? B- ¿Reclama del gobierno acciones que pongan en cintura a los 45 ejemplares de esa especie que hoy deambulan allí, lo que incluiría eliminarlos? C- ¿Pide que los retornen a África, de donde vinieron los primeros, sin importar cuánto cuesta ni cómo se hace? Caso 5: Un hombre de 64 años se juega la vida ante un toro de lidia. El toro lo arrolla y él, torero de nombre artístico ‘El Pana’, queda tetrapléjico tras la cogida. A los pocos días, el hombre muere por los efectos de la cogida.Usted: A- ¿Se alegra, porque, dirá, literalmente ‘El Pana’ se lo buscó? B- ¿Lo lamenta, porque, a la final, un ser humano es un ser humano y nadie merece morir de manera trágica, más allá de las circunstancias elegidas para jugarse la vida? ¿Le da a esa muerte tintes de heroísmo? En teoría, a esta altura debería aparecer aquí una tabulación para calificar las respuestas. No la hay. Más allá de las posiciones adoptadas frente a cada caso, ni unas ni otras nos hacen mejores o peores personas. Solo dejan ver, en algún grado, el primate que somos. Sobrero 1: Muhammad Ali, más que uno de los deportistas más grandes de la historia fue un rebelde con causa que significó la voz de una generación capaz de pelear sus derechos en la calle. Sobrero 2: Se nos fue ‘El Pana’, casi como soñaba irse ¡Torero!Sigue en Twitter @VictorDiusabaR

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