Mundial, gracias

Mundial, gracias

Junio 16, 2014 - 12:00 a.m. Por: Víctor Diusabá Rojas

Ya no nos quedan sino 53 partidos. El Mundial, hablo de lo que pasa en la cancha, se desgrana día a día mientras su memoria rueda entre lecciones que dejan victorias y derrotas, porque, qué curioso, como en la canción de Niche, pareciera que aquí no se puede empatar.Aquí va lo que ya marca recuerdos:1. De la victoria de nuestra selección, tres cosas. Una, la fortaleza mental y futbolística ante Grecia. Dos, el tercer gol: una oda (chiquita, pero oda al fin) a quienes vimos al Brasil del 70. Y tres, la madurez de ese señor con cara de niño que se llama James Rodríguez.2. El fútbol por encima de la camisa de fuerza que resultan ser las estrategias. Es decir, el fútbol hecho fantasía. Sí, el mismo de Joel Campbell, el costarricense. Todavía lo andan buscando los uruguayos. Y el mismo de Raheem Sterling, el inglés (nacido en Jamaica), menudito de 19 años que hizo sufrir a Italia. Y, cómo no, oro puro antes que bisutería es el talento de James Rodríguez. Por esos tres, y por todos los que se les parecen, vale pagar una entrada para ver el FÚTBOL que nunca pasará de moda.3. La vigencia de eso que se le llama jerarquía. La que dan los partidos y los años. Más vale el diablo por eso. ¿Qué tal la dimensión de Andrea Pirlo, ese jovencito de pelo revuelto y barba de abuelo, para administrar, con el guante de terciopelo que se calza como botín en la derecha, una derrota parcial, convertirla luego en empate y hacerla victoria frente a Inglaterra? ¿Y vieron cómo Didier Drogba (¡qué miedo!) entró, vio y volteó el partido que Costa de Marfil perdía frente a Japón? Y ahora que nos relamemos con los tres goles ante Grecia, no se puede pasar de largo la maestría de Mario Alberto Yepes para sacarle ese balón desde el piso a un contrario (al mejor estilo de Miguelito Escobar, ese purista del que ahora nadie se acuerda, en este país de flaca memoria. Niño: ¿Sabes quién fue Miguel Escobar? No le preguntes a Google, dile a los viejos que te cuenten.4. El fútbol hecho arte. Que, sí señor. lo es. En un instante, aquel del holandés Robin van Persie, en su primer gol ante España. Una pieza de alta gimnasia, un rapto de ballet, una fracción de acrobacia, un tris de potrero; todo junto para hacer un gol irrepetible Ahí es cuando las fotos y los videos se quedan cortos. Es lo efímero del arte. 5. El derecho a una segunda oportunidad, la de México. Fue el hazmerreír de la eliminatoria en la Concacaf. Lo salvó, qué paradoja, Estados Unidos en tres minutos, cuando Panamá ya empacaba para Brasil. Pero en el debut ante Camerún todo eso se hizo pasado. Los mexicanos corrieron como si fuera la final y ganaron con méritos y con un marcador mucho menor al que merecieron, no por mala suerte sino por errores de los árbitros (colombianos, por demás). Quién sabe qué sobrevendrá para México pero su primer asalto en el Mundial es ejemplo de actitud de una cultura que no sabe rendirse.6. El carácter más que relativo de los pronósticos. El infierno que vivió España, campeona mundial, ante Holanda; la victoria amplia y contundente de Costa Rica ante Uruguay; e, incluso, lo mucho que sufrió Brasil (con ayudita y todo) con Croacia, demuestran que los anticipos de favoritismo, como las encuestas, son cada vez menos creíbles. No se pierdan esta semana (aparte del Colombia - Costa de Marfil del jueves) el Alemania - Portugal de hoy y el España - Chile del miércoles, dirán los expertos. De acuerdo, pero no olviden Irán - Nigeria, Ghana - Estados Unidos y Corea del Sur - Argelia. El Mundial es el Mundial y, como decía la abuela María Luisa, nadie sabe el bien que tiene hasta que lo pierde.Sobrero: ¡Histórico!: dos goleadas en menos de 48 horas. ¡Queremos PAZ!

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