La vida no es noticia

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A esta hora, más de cinco mil guerrilleros de las Farc, que...

La vida no es noticia

Febrero 06, 2017 - 12:00 a.m. Por: Víctor Diusabá Rojas

A esta hora, más de cinco mil guerrilleros de las Farc, que serán unos seis mil y pico en las próximas horas, ya están en los sitios de concentración acordados con el Gobierno Nacional. Para una nación sumida en una guerra tan prolongada como la que hemos vivido a lo largo de más de medio siglo, esa es una noticia de inmensas proporciones. Igual, si uno está o no de acuerdo con el proceso de paz. Porque esa concentración vale a los dos bandos en que nos hemos dividido los colombianos, quién sabe por cuánto tiempo. Para aquellos que siempre creyeron que la única vía era la militar, no es un secreto que nunca como antes, hoy saben dónde están las Farc. Neutralizadas, dirán. Para otros, dentro de los que me incluyo, se acaba de dar un paso fundamental en la construcción de la confianza que conllevan los acuerdos de La Habana. Y es que esto, antes de reducirse a vencedores y vencidos, es el inicio de la construcción de lo que se pretende: una paz estable y duradera. Es decir, las Farc están cumpliendo con esta parte y el Gobierno también, más allá de que algunos de esos sitios no están aún en las mínimas condiciones exigidas para albergar a quienes han decidido pasar a vivir en este lado del mundo.Aunque eso no es lo único que no funciona. Las Farc se han hecho la de las gafas con un tema tan importante como la devolución de los niños reclutados. Igual, solo el tiempo dirá el verdadero tamaño y alcance de las disidencias que registran. Eso sin contar con que queremos saber quiénes los ayudaron a financiar la guerra, un delito de lesa humanidad. Lo que igual debe suceder con quienes, a voluntad, giraron para el sostenimiento de los ‘paras’. Ya veremos qué puede sacar de ahí la Fiscalía, en términos de verdad, justicia y reparación. Y es cierto que falta la dejación de armas, esas que hoy llevan en bandolera, mientras estrechan la mano de soldados o de campesinos. Una imagen que vale lo que usted, lector, quiere que valga. Está pendiente también que cuenten el destino de los desaparecidos que les atribuyen. Más el monto de los capitales que movían. Y cuántos, y quiénes, son los milicianos que les guardaron las espaldas, gentes que tienen iguales derechos que los combatientes y no menos responsabilidades.Como ya sabremos el número de bebés que andaban enmontados -o en camino de nacer- y que llegarán con ellos, para que tengan garantía de todos sus derechos, como niños que son. Cifras y nombres todos con muchos significados y objeto de los más diversos fines. Ya sea para seguirle dando palo al proceso, quienes así quieran seguirlo haciendo. O para defenderlo, como los que creemos que valió la pena darse esta pela en procura de la reconciliación. Pero en medio de todo esto un dato que nos debería valer a todos. Dice el juicioso seguimiento del Cerac (Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos), en su reciente informe, que en estos 155 días de cese bilateral al fuego, “No se han presentado víctimas mortales ni heridos de la población civil o de la Fuerza Pública (…). Éste es el mayor número de días continuos sin víctimas mortales o heridos causados por las Farc -civiles o de la Fuerza Pública- desde 1964”.Sí, como lo lee, desde 1964. Esa es una noticia de primera página que nunca fue primera página. ¿Por qué? ¿Por incredulidad? ¿Por escepticismo? ¿Por cautela? ¿Porque es ajena al otro país, ese al que le contaron la guerra? ¿Porque no es taquillera? O quizás, porque simplemente de todas las cosas importantes para esta sociedad la vida no alcanza aún a ser la más importante, como parece quedar claro una vez más.Sigue en Twitter @VictorDiusabaR

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