¿Chuzar o deliberar?

¿Chuzar o deliberar?

Febrero 10, 2014 - 12:00 a.m. Por: Víctor Diusabá Rojas

Curioso el desarrollo del destape de la fachada de inteligencia, con muy probables 'chuzadas', que tiene el país en debate. Curioso, porque ocurre que, por arte de birlibirloque, todo el mundo resultó siendo víctima. Víctima dice ser el gobierno, que denunció la presencia de una “mano negra” en el asunto, cuando habían pasado apenas unas horas de la publicación de la nota periodística que originó el escándalo, sin tomarse el trabajo de hacer algún tipo de averiguación. Luego se echó para atrás, cuando ya había dejado tendidos en el campo de batalla a dos generales, en el más genuino linchamiento mediático (otra cosa es que las investigaciones arrojen resultados que demuestren su responsabilidad).Víctimas dice ser la oposición de derecha, por cuanto, afirma, ¿por qué no podría estar esa inteligencia tras sus pasos?, amén de llamar “cortina de humo” al escándalo para ocultar algo que se viene: un presunto acuerdo entre Gobierno y las Farc, para que estas últimas terminen siendo una especie de guardia rural. Eso dice Francisco Santos.Víctimas no dicen ser los negociadores del gobierno, pero lo parecen. Al menos desde el principio del escándalo se ha dicho que serían el objetivo de los pinchazos.Víctimas dicen ser las Farc. Lo dijo ‘Iván Márquez’, quien apuntó con nombre propio, a quien estaría detrás de todo: el ex presidente Álvaro Uribe Vélez. Lo llamó “el enemigo número uno de la paz en Colombia”. Perdón, don ‘Iván’, ¿y las Farc no lo son? ¿Son acaso ustedes los auténticos amantes de la paz? ¡No me diga! Planteo, pues, a riesgo de que me responda…Víctima se declara la oposición de izquierda. Dice Iván Cepeda que la prueba está en que él vive cerca del sitio de los hechos. Eso me preocupa mucho porque por esos lados también vive una tía mía que fue alumna del maestro Gerardo Molina.Víctimas se sienten los militares que salen a decir, a través de quienes se pueden interpretar como sus voceros, los oficiales retirados, que las denuncias son otra expresión de la combinación de formas de lucha de la “extrema izquierda” para golpear al cuerpo castrense. Claro que son víctimas los militares. La Fiscalía, y la prensa., se les metieron a uno de sus 'chuzos', el de Galerías.Todo esto no hace más que confirmar, a los pocos ingenuos que quedan, que aquí todos estamos 'chuzados'. Todos, significa todos. Yo, usted, su vecino, la tía, gobierno y oposición y, más allá, Ángela Merkel; se lo confirmó el propio Barack Obama, Y 'chuzado' está Obama, al que sus hombres le exigen que use Blackberry, el más complicado de 'chuzar', pero que, igual, 'chuzan'.Estamos 'chuzados' desde la licitud, que ahora defiende como nadie el presidente Santos, y que no defendió el día en que salió a la luz el escándalo, como estamos 'chuzados' desde la más extrema de las ilicitudes. Y eso es lo que asusta, porque uno no sabe dónde está esa delgada línea que separa la tarea de espiar para sacar información de los oscuros propósitos de la misma, y, lo peor, el fanatismo con que se hace por parte de una minoría enquistada que hace dañó a las instituciones y, claro está, nunca pone la cara.Y es que me niego a creer que en las 'chuzadas' ilegales haya solo un tenebroso negocio, lo tenebroso es lo otro: para qué se hacen. Mejor dicho, lo que sigue a las 'chuzadas'. Esa es la consecuencia de no afrontar una realidad: las Fuerzas Militares no pueden seguir estando al margen de la historia por un acto de hipocresía que es su supuesto carácter no deliberante. Claro que queremos saber qué piensan los militares frente a los grandes problemas del país, incluso esa minoría que procede en contra del sagrado juramento de defender la Constitución. Solo entonces sabremos quién es quién.

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