10 de la Selección

Junio 29, 2015 - 12:00 a.m. Por: Víctor Diusabá Rojas

1- Fue justa la eliminación de la selección Colombia en la antesala de las semifinales de la Copa América. Nunca hubo méritos para superar esa fase. Ni en el horrible partido que jugó ante Argentina, como tampoco fue aval la primera vuelta (aparte del buen primer tiempo contra Brasil), donde el equipo pasó de octavo, el peor de los calificados. Tampoco funcionó el ataque: un gol en 360 minutos.2- El técnico José Pékerman decidió jugar la Copa con base en el equipo que brilló en el Mundial de Brasil. Prefirió bueno conocido a cambio de quién sabe por conocer. Ese voto de confianza fue un desafío al hecho de que varios jugadores (Falcao, Zúñiga, Armero, Cuadrado, Arias, entre otros) no tenían ritmo de competencia, por ser suplentes o venir de procesos de recuperación física. Pékerman apostó y Pékerman perdió.3- El equipo sintió la racha de lesiones que sobrevino en los días previos a la Copa. Algunas de ellas -como las de Guarín, Aguilar y Quintero- resultaron decisivas. Quintero, e incluso Guarín, hubieran podido ser alternativas del pálido James Rodríguez, mientras que Aguilar era, al lado de Valencia y Sánchez, una garantía en la primera línea del mediocampo.4- Las estrellas no respondieron a las expectativas. Por múltiples razones. James, cansado y sin ideas. Impotente, siempre encontró en sí mismo al peor de sus adversarios. Falcao, porque juega poco, pero no menos porque parece sin concluir su proceso de recuperación. Se nota que mentalmente le cuesta volver a tener confianza (el problema no se llama Louis van Gaal). Jackson, porque lo echaron a los leones en el partido más difícil y sin recibir una sola pelota clara en los minutos que estuvo. 5- Y más estrellas. Cuadrado tuvo más sombras que luces. Anduvo sin distancia, efecto de su ausencia de fútbol. Además, el individualismo o la soledad, o las dos, lo hicieron ver lejos del gran hombre del Mundial. Carlos Bacca tuvo la oportunidad pero el esquema no lo ayudó y, luego, por los roces con Neymar terminó obligado a enterrar su ilusión.6- En cambio David Ospina confirmó que es una estrella, no porque se sienta como tal, sino porque su rendimiento en la Copa -el mismo que ha tenido en la Premier Ligue- lo pone en ese firmamento. Aparte de su calificación de 10 en el partido contra Argentina, Ospina también transmite madurez y confianza dentro y fuera de la cancha. Para el tema de valorización, paga el precio de ser arquero, señor arquero.7- Jeison Murillo y Carlos Sánchez están hoy en muchas agendas de quienes buscan, juntos, fútbol y personalidad de primer nivel. El central es digno heredero de quienes marcaron época en ese puesto. Sánchez cabe en cualquier equipo grande. Y no sobra mencionar a Cristian Zapata, serio y aplomado. 8- La selección sigue siendo uno de los bienes más preciados de este país. Pocos (aparte de otros deportistas, artistas e intelectuales) pueden jactarse en Colombia de despertar el sentimiento nacional que ellos encarnan. Por eso mismo, los pasos siguientes son la autocrítica y las decisiones de un cuerpo técnico que merece respaldo y respeto.9- En ese futuro, ya verá Pékerman si los toma o los deja, no debería dejarse de lado la urgencia de elegir rivales dignos para los partidos de preparación, el permanente sentido de renovación y la meritocracia como bandera (nadie vive del pasado).10- Las derrotas dejan más lecciones que las victorias. El aprendizaje del fracaso en Chile 2015 (sí, esto fue un fracaso, como lo hecho en el Mundial fue un éxito) deberá verse a la vuelta de la esquina, en la eliminatoria para Rusia 2018, si es que el Mundial es allá.

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