¿Conscientes?

¿Conscientes?

Junio 05, 2017 - 11:45 p.m. Por: Vanessa De La Torre Sanclemente

El hielo es la diferencia entre uno y cero grados centígrados. A un grado centígrado el agua es fría, sí, pero no es hielo. De ese tamaño son las consecuencias del calentamiento global. El proyecto de las principales naciones del mundo es no permitir que el Planeta para el año 2100 se caliente más de dos grados centígrados. Algunos científicos creen que al ritmo en que vamos podría calentarse hasta cinco. Con todo y lo que esos grados podrían significar: gran parte del hielo del Planeta dejaría de ser hielo y se volvería agua.

La ecuación es sencilla: se calienta el Planeta, se calientan los mares, se derriten los glaciares, se sube el nivel del mar, desaparecen ciudades costeras, mueren animales que no soportan el calor, se acaban algunas plantas que tampoco, aumentan los desiertos, se extinguen especies, se destruyen ecosistemas y así, sucesivamente, se va haciendo muy difícil la supervivencia del ser humano sobre la Tierra. Pero como eso no va a pasar de inmediato, a algunos les parece que no pasará nunca. Es trágico. Es catastrófico, es real.

Sin embargo, y aunque no seamos líderes mundiales en capacidad de decidir si firmamos o no acuerdos internacionales de protección medioambiental, vale la pena revisar lo que hacemos en nuestra vida cotidiana para cuidar nuestro Planeta: ¿Reciclamos? ¿Comemos menos carne y más verduras? ¿Cerramos la llave del agua? ¿Apagamos luces?

La lista de lo que podemos hacer en casa para aportar un grano de arena al bienestar de nuestro Planeta es diversa y amplia. Empecemos por no comprar lo que no necesitamos y usar ojalá más de una vez lo que compramos: los tarros de vidrios, las bolsas plásticas.

Acostumbrémonos a comprar bombillas de bajo consumo, a apagar las luces cuando no las necesitamos y a desconectar los electrodomésticos que no estamos empleando. Evitemos el uso de suavizantes a la hora de lavar -son altamente contaminantes- y jamás botemos el aceite usado por los desagües. Un litro de aceite contamina mil litros de agua, así que mejor empacarlo y entregarlo en tarro aparte a quienes recogen la basura. Alimentémonos de productos de temporada, lo que hay fresco en el mercado, menos conservantes y más naturaleza.

Pero sobre todo, volvamos la decisión de Donald Trump de retirarse del Acuerdo de París, una oportunidad para revisar qué tan responsables y conscientes somos con el Planeta en nuestra vida cotidiana. Al fin al cabo es, que se sepa, el único lugar que tenemos para poder vivir. ¿Somos conscientes de ello?

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