Roosevelt y Mussolini

Roosevelt y Mussolini

Febrero 21, 2011 - 12:00 a.m. Por: Rudolf Hommes

En la entrevista que le hizo Semana al Presidente, él deja traslucir que ha estudiado con cuidado a los líderes democráticos más destacados del Siglo XX, y que ha aprovechado algunas de sus lecciones que se manifiestan en la manera como él ve la Presidencia y su propio papel. Aspira a ser un Presidente que hizo la diferencia para el futuro del país, sentó las bases para el progreso y fue justo. Un Presidente liberal y democrático que promueve políticas y legislación social demócratas, y no le da miedo que se diga de él que “traicionó a su clase” si esto contribuye a que el país sea próspero y justo. Esta posición se refleja en su compromiso con las leyes de tierras y de víctimas. En esta entrevista Santos reitera la necesidad de aprobarlas, porque las cree necesarias para ponerle fin a la historia de violencia de Colombia. Dice “que la reparación es un gesto …. [y que] lo importante es que las víctimas se sientan reconocidas y dignificadas”. El Presidente no pudo ocultar que una de las cartas que tiene es la posibilidad de que el Partido Liberal entre al Gobierno, que eventualmente se una con Cambio Radical (y que desde el Gobierno comiencen a atraer a los clientelistas liberales que están en la U por pura conveniencia). Esto, por supuesto, no lo manifiesta abiertamente y hasta dice con displicencia que si se unen Cambio y el liberalismo, “es asunto de ellos”. En materia de seguridad y paz, les advierte a las Farc que las va a combatir con todo lo que tiene a su alcance, y así lo está haciendo. Pero preferiría hacer la paz si ellos la piden, liberan a todos los secuestrados (no solamente cuando les conviene parar las operaciones militares en ciertas áreas) y renuncian al secuestro y al terrorismo. Con las Bandas Criminales se niega a negociar, pero les recuerda que si se entregan pueden obtener beneficios. Reconoce que éste es un problema central y la necesidad de reformular la forma de combatirlo. Llama la atención que los entrevistadores y el entrevistado pasan por alto la mayoría de los temas económicos. Santos dice que si el TLC no pasa este año no debemos insistir y tiene razón. Hay que buscar otros mercados y otros aliados. Para enfrentar algunos de los problemas de minería anuncia que utilizará las facultades extraordinarias para crear la Agencia Nacional de Minería. Ojalá las usara para crear la de infraestructura. Las obras van a demorarse, dice él, porque encontraron la casa en desorden y están tratando de arreglarla. Esto es correcto, pero si lo que se hizo en el gobierno anterior estuvo mal, perdimos mucho más que ocho años, y como van a pasar dos años antes de que se adjudiquen los proyectos, las obras no se van a ver. La infraestructura no solamente es necesaria para mejorar la productividad y la competitividad, sino que es un vehículo de inclusión de poblaciones marginadas y un mecanismo para mejorar la distribución del ingreso.La entrevista presenta un Presidente que se preparó para serlo, que sabe lo que quiere y respeta las reglas de juego. Es un alivio un Presidente que tiene de modelo a Roosevelt y no a Mussolini. Pero como también ha sido jugador de Póker, hay que esperar a ver qué cartas tiene y cómo las juega. Durante la huelga de camioneros dijo siempre lo correcto sobre la autoridad del Estado, y hasta empleó a la Fuerza Pública, Pero no es claro que el Gobierno haya dejado el problema resuelto y no va a claudicar más adelante.

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