Retroceso Industrial

Mayo 26, 2013 - 12:00 a.m. Por: Rudolf Hommes

En días pasados tuvo lugar en Bogotá una conferencia sobre el desarrollo industrial y la productividad que ha tenido muy poca divulgación en medios de amplia circulación. En el informe que presentó el subdirector de Fedesarrollo mostró que el superávit cambiario generado por el sector minero fue absorbido casi en su totalidad por el déficit comercial del sector industrial cuyas importaciones crecieron mucho más aceleradamente que las exportaciones. Si el sector minero no hubiera crecido en la forma como lo ha hecho, el sector industrial hubiera provocado una difícil situación cambiaria. No obstante, y sin tener en cuenta esta interesante observación, algunos de los expertos presentes repitieron letanías sobre los efectos perjudiciales de la minería. Se sigue percibiendo al sector minero y su desarrollo como si fueran una maldición, aún en medios de alta sofisticación técnica en los cuales se esperaría no depender tanto de los clichés. Afortunadamente se cuenta con el sector minero después de conocer el tamaño de la caída de la producción industrial en el primer trimestre del año que es muy preocupante. Es necesario tomar muy en serio el bajo crecimiento de la productividad laboral de la industria, su incapacidad para generar empleo, y tratar de entender las razones por la cuales va de para atrás. Es evidente que ha perdido competitividad y no se tiene una idea clara de las razones por las cuales esto ha sucedido, fuera de la dificultad impuesta por la revaluación del peso, que debería inducir un aumento de la productividad. Pero ocurre lo contrario a pesar de estar en un nivel muy bajo. El informe del DNP sobre la industria manufacturera en 2011 decía que la productividad laboral en Colombia en 2010 era la décima parte de la de Estados Unidos (en 1974 era la cuarta parte). El documento CONPES que se preparó para preparar el PIPE, destacó que el aporte del sector industrial a la productividad total es del orden de 0.1 por ciento. Los estímulos a la inversión que se ofrecieron durante las dos administraciones pasadas no parecen haber tenido un efecto notorio en la productividad industrial y no se han reflejado en crecimiento del sector. Este ha sido muy inferior al de servicios y el minero, y en general al de la economía, una tendencia estructural que afecta negativamente la productividad en la mayoría de los países. La participación de la industria en el PIB y en las exportaciones ha disminuido apreciablemente. La alianza del Pacífico probablemente incidirá positivamente sobre las exportaciones industriales de Colombia porque va a reducir el sesgo anti exportador de la política comercial del país, que ha sido una de las causas del rezago sectorial. Se requiere con urgencia un gran debate sobre lo que necesita el sector manufacturero colombiano y políticas que vayan más allá de proponer y aplicar fórmulas macro económicas.

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