¿Qué se gana con la paz?

¿Qué se gana con la paz?

Junio 22, 2014 - 12:00 a.m. Por: Rudolf Hommes

Durante las elecciones se publicaron varios artículos en los cuales se presentaban argumentos y predicciones económicas sobre los efectos de un posible acuerdo de paz que quizás no tuvieron mayor trascendencia porque pudieron ser percibidos como propaganda. Las Naciones Unidas, a través del representante del Pnud en Colombia y coordinador de la ONU en nuestro país, Fabrizio Hochschild, dio a conocer el 10 de junio pasado un estudio denominado ‘¿Qué ganará Colombia con la paz?’ que quizás no tuvo demasiada divulgación por las mismas razones. Los devotos de la paz pudieron pensar que el estudio les predicaba a los conversos y los detractores de la paz posiblemente no lo leyeron para no cambiar su opinión. Como ya pasaron las elecciones y estamos buscando nuevos consensos y nuevas formas de analizar las opciones, creo conveniente resumir en este espacio el informe de la ONU elaborado bajo la dirección de Jorge Restrepo, profesor de la Javeriana y director del Centro de Recursos de Análisis de Conflictos (Cerac), que aporta nuevos elementos de juicio sobre el impacto de alcanzar la paz en la economía y sobre el bienestar de la población. El estudio estima que Colombia está sacrificando más de cuatro puntos anuales de crecimiento del PIB a causa del conflicto armado, que el crecimiento de 2013 que fue de 4,3 por ciento hubiera podido ser de 8,7 por ciento si el país hubiera conseguido la paz. Si Colombia no hubiera estado involucrada en un conflicto armado, su ingreso por habitante en 2013 hubiera podido ser similar al de México o Uruguay (USD$16,700), casi 43 por ciento superior al registrado. Estas estimaciones superan con creces las que han hecho investigadores de la Universidad de los Andes y el Ministerio de Hacienda que le atribuyeron a la paz un potencial para contribuir entre uno y dos puntos al crecimiento económico anual. El documento presenta un análisis de cómo el cese del conflicto aceleró el crecimiento económico en Filipinas y Perú, y la continuación de la guerra reduce el potencial de crecimiento en Israel y en Colombia. En los primeros dos países el fin de esos conflictos dio lugar a un aumento de la tasa de crecimiento del PIB (medido con Paridad de Poder Adquisitivo - PPA) de 37 y 45 por ciento respectivamente, y coincidió con un punto de inflexión en la tendencia de crecimiento en ambas naciones, a partir del cual se aceleró el crecimiento. En Colombia y en Israel, que continúan en conflicto, este le resta al crecimiento por lo menos un punto porcentual anual a pesar del progreso económico que han experimentado los dos países. En Colombia, el PIB departamental se duplica cada 18,5 años. Si no hubiera conflicto se habría duplicado cada 8,5 años. “La paz es un camino seguro para el desarrollo” y la guerra interna es un gigantesco desperdicio de oportunidades. La indiferencia frente a este despilfarro de recursos, de bienestar y de vidas es atribuible a que en Colombia algunos sectores poderosos, notoriamente el narcotráfico y el crimen, se benefician y a que la población que vive en las áreas de influencia de las grandes ciudades percibe la guerra como si tuviera lugar en otro país y no la afectara sino por impedirle “volver a la finca”.

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