Predial, presuntiva y acceso a la tierra

Febrero 27, 2012 - 12:00 a.m. Por: Rudolf Hommes

Cada vez que se discute el problema de la tierra o de la baja productividad del sector agropecuario se retorna a la idea de Hernán Echavarria de aumentar o hacer más efectivos los impuestos a la tierra. Ahora ha vuelto a circular la idea y la proponen los autores del estudio del Cede para el DNP que reseñé la semana pasada en esta columna, con el fin de aumentar la disponibilidad de tierra para pequeños productores o campesinos (M. Gáfaro, Ana María Ibañez y David Zarruck, ‘Equidad y eficiencia rural en Colombia: una discusión de políticas para el acceso a la tierra y el desarrollo rural’, Uniandes, 2012). Es probable que no sea necesario crear un impuesto a la tierra para lograr que los que atesoran tierra sin ponerla a producir con todo su potencial la vendan, y que caigan los precios de la tierra porque la gente deja de usarla con fines especulativos o para guardar valor. Una forma alternativa de hacerlo sería emprender seriamente la actualización catastral para que los precios de la tierra rural reflejen su valor catastral y aumentar el porcentaje de renta presuntiva. Una fórmula efectiva para dinamizar la revisión del catastro, facilitarle la tarea a las entidades encargadas de llevar a cabo esta revisión y aumentar el recaudo del impuesto predial es permitir que los propietarios de tierra rural aumenten voluntariamente el valor catastral de sus tierras. Este mecanismo, conocido como auto avalúo, ha dado muy buen resultado en Bogotá (no lo dio en Cali porque allí se les permitía a los dueños de la tierra rebajar el avalúo de sus propiedades, con lo cual le causaron un serio perjuicio a las finanzas municipales). El estímulo del auto avalúo para los propietarios es que reduce el impuesto de ganancia de capital en el que se incurre cuando se vende la propiedad. La mayoría de los predios rurales están excesivamente subvaluados, porque las entidades encargadas de los ajustes del catastro no actúan oportunamente o en forma efectiva y, porque a los dueños no les interesa que reflejen su valor, ya que si lo hicieran incidiría muy significativamente sobre los impuestos prediales que tendrían que pagar. El auto avalúo les permite regular el impuesto de ganancia ocasional y le transmite mayor liquidez y trasparencia al mercado de tierras, pues es innecesario hacer escrituras por valores distintos al comercial. Por otra parte, con el auto avalúo se va estableciendo un valor de referencia para la tierra que facilita la revisión anual del catastro, pues los precios registrados de las transacciones se van acercando cada vez más al valor comercial. Al cabo de un tiempo los valores catastrales reflejan mejor el precio de la tierra y se aumenta significativamente el recaudo del impuesto predial, con un gran beneficio para las administraciones municipales que gradualmente adquieren recursos que, bien empleados, inducen beneficios sociales inmediatos, vía la inversión en infraestructura, vivienda, servicios básicos, educación y salud que se requiere para reducir la pobreza rural.Una medida complementaria sería aumentar el porcentaje de renta presuntiva para la tierra rural. Los empresarios rurales exigen rentabilidades reales que los compensen por el uso de la tierra en un rango de 5 a 7 por ciento al año, y los arriendos pueden estar en la región inferior de ese rango. Esto permite que se eleve por lo menos un punto el porcentaje de renta presuntiva que es inferior... Algunos propietarios van a decir “que no les da” para pagar esos impuestos, precisamente porque no le están sacando a la tierra todo lo que podrían producir otros.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad