Desempleo 2011: luces y sombras

Desempleo 2011: luces y sombras

Febrero 12, 2012 - 12:00 a.m. Por: Rudolf Hommes

Una de las mejores noticias de 2011 fue el descenso del desempleo a un digito, pero la tasa de desempleo se resiste a permanecer en ese nivel. La creación de empleo formal favorece a los más educados, y el desempleo es muy alto entre pobres, particularmente si son jóvenes. El aumento del empleo industrial parece estar desacelerándose y el dinamismo de las grandes ciudades también, pero el de las ciudades intermedias tuvo un auge sin precedentes el año pasado. En la última versión del informe periódico que prepara Hugo López del Banco de la República en Medellín, se concluye que en 2011 volvió a caer el desempleo en un punto en promedio, pero el desempleo de los más pobres fue del 25% y el de los jóvenes pobres del 42%. A pesar de ello, hay algunos signos alentadores que López destaca: en 2010 el empleo formal para trabajadores con educación superior aumentó más del 11%, y cayó el de los trabajadores sin educación superior en 0,2%. En 2011 el crecimiento del empleo con educación superior fue inferior (6,2%), pero el de trabajadores sin educación superior aumentó 4,3%. Sin embargo, el 80% de los nuevos empleos creados en las 13 ciudades principales fue para trabajadores con alguna educación superior, continuando el reemplazo de trabajadores con bajos nieles de educación por trabajadores más educados. Este y la informalidad que promueve son fenómenos recurrentes que hay que enfrentar...De acuerdo con este informe, la caída del desempleo a un dígito es quizás un resultado fugaz, en primer lugar porque la tasa desestacionalizada de desempleo nacional en diciembre de 2011 fue 10,4% y el de las trece ciudades principales del 11,2%, y porque se prevé que en los próximos meses sea aún mayor y no descienda por debajo del 10% sino en la segunda mitad de 2012, si todo sale como está previsto. Para consolidar una tasa de desempleo de un dígito se tendría que reducir la tasa de participación, lo que se puede alcanzar en el corto plazo solamente si aumenta el empleo formal y este aumento beneficia a los trabajadores sin educación superior. A mayor plazo, esta situación mejora también si los trabajadores con menores nivel de educación pueden elevar su nivel educativo, lo cual requiere innovación y mucha creatividad para crear atajos educativos que permitan ofrecer a muy corto plazo opciones de educación superior al alcance de los jóvenes bachilleres pobres. Si se tiene en cuenta que el 75% de los jefes de familia no poseen educación superior es necesario que el sector industrial, los subsectores más técnicos de comercio y servicios y la construcción generen empleo moderno o formal para elevar el nivel de ingreso de los hogares más pobres y reducir la informalidad y la tasa de participación. López estima que en 2011 se crearon 243.100 nuevos empleos formales en las 13 ciudades principales. De ellos, la industria contribuyó con el 27,5%, el comercio con 19,2% y la construcción el 16,8%. Es preocupante que el empleo formal del sector industrial haya perdido dinamismo al final de 2011. Se pasa a depender de construcción y servicios que no son generadores tan confiables de empleo moderno aunque demandan trabajadores con menores requisitos educativos. Otro factor de preocupación es la significativa elevación de los salarios reales que pueden convertirse en un obstáculo importante para la generación de empleo moderno y la reducción de la informalidad.

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