Desarrollo rural atascado

Desarrollo rural atascado

Noviembre 09, 2014 - 12:00 a.m. Por: Rudolf Hommes

Hace un poco más de una semana en la sección de ‘123’ del noticiero QAP la monita que hace la mejor imitación de Yamid Amat, les pidió a los televidentes que adivinaran quien va a ser el ministro estrella cuando se cumplan los 100 días de la segunda administración de Santos. Cuando regresó, después de comerciales, reveló que sería el Ministro de Agricultura que se preparaba prácticamente para revivir la Caja Agraria, pero en una versión para mujeres. Ese fue el lanzamiento de una campaña de relaciones públicas que duró el resto de la semana para que el Ministro hiciera un segundo debut como paladín de la mujer rural pobre y cruzado de la paz rural.Desde hace años venimos reiterando que el principal problema de pobreza en Colombia es la enorme desigualdad que existe entre el campo y la ciudad en calidad de vida, acceso a servicios básicos, oportunidades de progresar e ingreso. En el campo prevalece el empleo de baja calidad y la oferta laboral cuenta mayoritariamente con poca capacitación. Las mujeres llevan las de perder en ingreso, empleo, y oportunidades. Mejorar la situación de ellas y la calidad de vida de los hogares campesinos dotándolos de vivienda digna y acceso a los servicios básicos esenciales es necesario y urgente. Pero el exclusivo énfasis en resolver problemas de distribución es preocupante. Si el Ministro de Agricultura se declara impedido para intervenir en problemas y programas de tierras, que son de la esencia de la misión de su ministerio, y se dedica a lo que le corresponde al Departamento para la Prosperidad Social -DPS- del Gobierno Nacional (otro desaparecido), ¿quién se va a hacer cargo de elevar el ingreso rural, de la modernización del campo y de la elevación del producto y de la productividad?La ley de tierras que fue presentada al Congreso ha quedado huérfana. Dicen que no solamente por el impedimento del Ministro sino porque el Presidente no está seguro de que está bien enfocada, con razón, y lo pone muy nervioso la oposición que le está armando la izquierda. Precisamente por eso es que se necesita ministro. Para que se haga cargo de la discusión y se equilibre el debate.La razón por la cual se necesita esta ley es porque la que se encuentra hoy vigente (160 de 1994) impide el acceso del empresarial sector moderno capitalista a la tierra más apta para el desarrollo agrícola moderno y eso impide el desarrollo rural pleno. Por las mismas razones hay que aumentar el acceso de los campesinos a tierra de buena calidad, no necesariamente la misma. Y hay suficiente tierra para alcanzar los dos objetivos. Los líderes de izquierda y sus patrocinadores extranjeros sostienen que esta posición es para “despojar a los campesinos de sus tierras”. Por el contrario, lo que busca es liberarlos de un yugo ideológico que les impide volar solos y los confina a actividades de subsistencia. Hay que dinamizar la economía campesina. Y para lograrlo es necesario concebir y poner a andar instituciones blindadas contra el clientelismo, capaces de poner al alcance de los pequeños productores rurales un amplio acceso a la tierra, crédito, asistencia técnica, capacitación, maquinaria y acceso a mercados nacionales e internacionales en condiciones competitivas.

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