Caja de sorpresas

Caja de sorpresas

Diciembre 04, 2016 - 12:00 a.m. Por: Rudolf Hommes

A medida que se avanza en el análisis y discusión de la propuesta de reforma tributaria aparecen modificaciones al régimen tributario que toman por sorpresa a sectores específicos y que representan un cambio radical adverso de las reglas del juego que no se había anunciado en la presentación de la reforma y que pueden tener implicaciones serias para la política económica y para la inversión. La inquietud que esto suscita es que posiblemente el gobierno no tiene pleno conocimiento del contenido de la reforma y de sus consecuencias y no sabe exactamente que se está cambiando. En el caso de las zonas francas, la información que se tenía al más alto nivel en el gobierno era que el tratamiento tributario no cambiaría, cuando en realidad aumentaría el tributo, con lo que se reduce severamente la rentabilidad y hasta la viabilidad de los proyectos. Preocupan dos aspectos de esta situación: el primero que no sepan las autoridades el verdadero alcance de los cambios contenidos en la reforma. El segundo, quizás el más preocupante, es que en un articulito que descubre alguien por casualidad y que no estaba claramente anunciado en la presentación de la reforma se está cambiando la política y el comportamiento de un sector importante de la economía colombiana sin que haya mediado algún debate. Esto, por ejemplo, sucede también con el cambio de tratamiento de la ganancia ocasional que un abogado tributario acaba de descubrir en el texto de la propuesta de reforma. Este establecería que la ganancia que hace una empresa cuando vende activos operativos no se grave con la tasa diferencial inferior con la que se gravan las ganancias de capital sino a la misma tasa que se gravan las utilidades de la empresa que la multiplica por tres. Una fábrica que produce cualquier cosa vende una máquina que quiere reemplazar y si hay una ganancia en esta venta, esta ganancia se considera igual a la que proviene de las operaciones. Indiscutiblemente esto va a tener un efecto negativo sobre toda la inversión en el sector productivo porque eleva el costo de reemplazar equipo. Afecta, además, a un sector muy dinámico que es el de la inversión de capital financiero. En Colombia hay fondos de inversión que adquieren participaciones en sociedades anónimas, distintos a los fondos de pensiones, cuyo objeto social y actividad operativa es invertir. Otras empresas han sido creadas exclusivamente para aportar conjuntamente capital de varios inversionistas a una empresa y manejar coordinadamente esa inversión, y operan también fondos extranjeros cuyos portafolios incluyen inversiones en compañías colombianas selectas. A raíz de la aparición de este articulito, si no lo cambian, van a tener que vender antes del 31 de diciembre sus inversiones y buscar otros países que ofrezcan ambientes tributarios más favorables para su actividad porque si se quedan van a perder mucho dinero. Nadie ha discutido que efecto va a tener esto sobre la tasa de cambio, el mercado de capitales y la inversión. La reforma es una cajita llena de sorpresas, ¿quién sabe cuántas más van a pasar inadvertidas y explotar en enero? Hay que someterla al más cuidadoso escrutinio, mayor debate y moderar el afán alcabalero.

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