¿Aquel camino verde?

Febrero 07, 2011 - 12:00 a.m. Por: Rudolf Hommes

La selección de Peñalosa como candidato único a la Alcaldía de Bogotá despeja el panorama para que su partido establezca un derrotero. El siguiente paso debe ser fortalecer la campaña de Sergio Fajardo para la gobernación de Antioquia. En Cundinamarca podrían salir con candidato propio a la Gobernación. Ojalá Lucho Garzón se le midiera a ese desafío. Tiene la simpatía y el apoyo de los sectores populares que lo consideran suyo, y su paso por Bogotá lo familiarizó con muchos de los problemas de la administración pública y del Departamento. En llave con el alcalde de Bogotá podría cambiarle la cara a la región. En Boyacá, en Putumayo, quizás en Cauca y en Ibagué, los Verdes tendrían la oportunidad de respaldar a candidatos afines.Dice Ricardo Santamaría que los Verdes han tenido la mala suerte de recibir su alternativa cuando no cuentan los partidos sino los candidatos. Por el contrario, esa es una oportunidad para demostrar que tienen sentido político y algo de cintura. La posibilidad de aliarse con candidatos cívicos o con candidatos de otros partidos que representen o compartan los valores que hicieron que el Partido Verde tuviera figuración nacional en las pasadas elecciones, es una opción que puede traerle un aire fresco a un partido que todavía tiene mentalidad de cabina y de pequeño comité. En Barranquilla y el Atlántico tienen la oportunidad de jugársela con Elsa Noguera para la Alcaldía y de respaldar a Cecilia López para la Gobernación. La primera, aunque matriculada en Cambio Radical y respaldada por los Char, es ‘verde verde’, como exige Antanas. Lo que hizo cuando fue secretaria de Hacienda lo llenaría de orgullo hasta a él. Y Cecilia, que es muy liberal, es una candidata ideal para reemplazar a Verano que también fue samperista, pero no parece. Es una de las mejores economistas del país, conoce los problemas, toma decisiones y es barranquillera de pura cepa, valiente como el que más, alegre y descomplicada. Los Verdes deberían considerar una alianza con Aníbal Gaviria, candidato a la alcaldía de Medellín. Él es verde pintón y está dando la batalla contra los sectores más politiqueros de esa ciudad. En el Valle está Luis Ernesto Mejía deshojando la margarita y tratando de decidir si se lanza y desafía al PIN postulándose para gobernar un departamento que se entregó a los malos. El Partido Verde no ha querido esbozar cuáles son los programas que va a defender en estas elecciones. Algunos dan la disculpa de que no lo han hecho porque los problemas son locales y no caben políticas generales. Están equivocados. Hay muchos problemas que son compartidos por la mayoría de los municipios y departamentos colombianos, y se prestan para que el Partido ofrezca soluciones originales y eleve el nivel del debate local. El primero de ellos es el de la inseguridad. No puede ser que, después del despliegue de fuerza que se hizo a raíz de los dos asesinatos de San Bernardo del Viento, los criminales todavía tengan el control de Cereté, donde mataron a otros dos jovencitos. El manejo fiscal indecoroso o la incapacidad de responder a los problemas locales siguen siendo realidades, como lo es el control político por parte de delincuentes o de sus parientes. La corrupción a nivel local es otra peste nacional. También lo es la mala calidad de la educación, de otros servicios del Estado y, en suma, de los gobiernos. La ausencia de oportunidades de trabajo formal o de movilidad social es una causa universal de frustración y sufrimiento. A todo eso podrían responder los Verdes, pero han preferido dejar a su gente esperando a Godot.

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