Vecindario

Noviembre 06, 2010 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

En Colombia cuando se habla de negocios internacionales se piensa siempre en los Estados Unidos, Europa y recientemente se habla de China y algunos países asiáticos. Con Venezuela y Ecuador se había ampliando también el espectro de nuestros socios comerciales. Por la demora en la aprobación del TLC con EE.UU. y la crisis de esa economía, y debido a los problemas con nuestros vecinos parece que al fin los empresarios miran con interés al resto de Latinoamérica. Importantes negocios como el del grupo Aval en Centroamérica, la incursión de Terpel en Chile, la compra de EPM en Guatemala, o la participación de Ecopetrol e ISA en diferentes proyectos ponen en evidencia las oportunidades existentes. Lo que resulta más importante es que para nuestros vecinos la percepción sobre Colombia ha cambiado radicalmente y nuestro país se ve cada vez más como una interesante alternativa para la inversión. Por sólo ilustrar el tema, cabe mencionar que el Diario Financiero de Chile del pasado 3 de noviembre le dedicó a Colombia, no sólo su editorial, sino que presentaba cuatro noticias sobre proyectos de las empresas chilenas en nuestro país. El editorial, por lo demás, se titulaba “Crece el atractivo de Colombia” y destacaba la mejoría del país y cómo estamos en condiciones de competir favorablemente en la atracción de capitales. Ese tipo de percepciones se manifiesta en concreto con negocios como el de Lan, o la presencia chilena en nuevos centros comerciales como el de un nuevo proyecto en Cartagena, o en las varias cadenas de comercio minorista. Centroamérica, por su parte, ofrece innumerables oportunidades en ambas direcciones. Destacados empresarios como el grupo Poma de El Salvador ya tienen una importante presencia en Colombia en el ramo hotelero. Los ejemplos son muchos y, además, es importante destacar que se ven intercambios comerciales y de inversión de todos los tamaños. Es decir que en la región se pueden desarrollar negocios que están mas acordes con los tamaños de la mayoría de nuestras empresas, a diferencia de lo que ocurre con los mercados asiáticos o de los países desarrollados. Ya es hora pues de que nos preocupemos por estar verdaderamente al tanto de lo que ocurre en la región, que recordemos que somos latinoamericanos y que pensemos en las oportunidades que se ofrecen. Sin duda el gran jugador es Brasil y ese, para los colombianos, es un país más desconocido que cualquiera y se trata de un país continente que debería ser tema prioritario para nosotros. El gigante suramericano inicia en estos días un nuevo capítulo y lo que haga o deje de hacer va a tener incidencia en la región. Por eso es llamativo que el discurso de posesión de la nueva presidente, Dilma Rousseff, haya tenido un carácter tan doméstico, sin hacer referencia alguna a Latinoamérica y olvidando un poco su responsabilidad regional. Habrá que ver si Lula tendrá la influencia que dicen que va a tener pues él si tiene conciencia de su papel, pero, en cualquier caso, debería ser un tema que amerita el seguimiento de los empresarios colombianos.

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