Un mal crónico

Febrero 26, 2011 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

El paro camionero fue un episodio de esos en los que a nadie le fue bien. Las pérdidas económicas fueron inmensas y todos los colombianos vieron atropellados sus derechos de movilización, tuvieron que vivir el caos del transporte de ciudades como Bogotá por esos días y tuvieron que afrontar problemas de abastecimiento. Largas caminatas, niños sin ir al colegio, etc., etc. Al Gobierno tampoco le fue bien, pues dio señales equívocas y si bien mantuvo el desmonte de la tabla de fletes, quedó en el ambiente la percepción de que había cedido ante las vías de hecho. De casos como el de la Alcaldía de Bogotá no era mucho lo que se podía esperar y, efectivamente, estuvo a la altura de las expectativas, pues no sólo no solucionó nada, sino que contribuyó al caos autorizando una de las manifestaciones que dieron origen a los bloqueos. Incluso los transportadores tuvieron que sufrir las consecuencias de sus acciones por cuenta de los ingresos que dejaron de percibir con su paro.Quedó claro que este es un tema que no da más espera y que es necesario enfrentarlo y solucionarlo, pues el país no puede seguir bajo la amenaza de una dirigencia irresponsable que ha escogido las vías de hecho como su forma de actuar. El adefesio de la tabla de fletes aparece en uno de esos momentos de debilidad gubernamental durante el gobierno Samper, cuando en pleno proceso 8.000 el ministro Rodrigo Marín Bernal se inventó este absurdo. A partir de ese momento la dirigencia de una parte del sector ha defendido por todos los medios la permanencia de la norma y ha contribuido al agravamiento del problema, pues el parque de camiones ha crecido de manera desmesurada por cuenta del alto precio de los fletes que han venido rigiendo. Sin duda esto ha afectado de manera significativa la competitividad del país y es algo que debe eliminarse de una vez por todas. El Gobierno lo tiene claro y lo importante ahora es que mantenga incólume su decisión. El tema, sin embargo, hay que mirarlo más a fondo pues son muchas las preguntas que surgen alrededor del sector del transporte camionero. Son muchos los rumores sobre lavado de activos, sobre presencia de capitales mal habidos y sobre irregularidades de todo tipo alrededor de algunos de los integrantes de ese sector y ya es tiempo de que las autoridades lo miren a fondo. Ahora que se hace un gran esfuerzo por formalizar la economía, porque todos contribuyan a los esfuerzos fiscales que requiere el país, ese es un sector hacia el que se deberían dirigir la atención de las distintas instancias gubernamentales.El Gobierno Nacional tiene un gran reto en los próximos meses pues va seguir sometido a presiones y amenazas y la autoridad presidencial tendrá que jugar un papel muy importante para que no pierda el rumbo en el logro de los objetivos buscados, y se aproveche, plenamente, esta oportunidad para solucionar un problema que se ha convertido, no en algo coyuntural, sino en un mal crónico de la realidad nacional.

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