Un campo desconocido

Un campo desconocido

Agosto 11, 2012 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

Después de más de treinta años el país adelantará un nuevo Censo Agropecuario. Es insólito que un país con tanta incidencia de lo rural, con un área tan extensa, con tanto potencial en lo agrícola, en lo pecuario y en temas como la biodiversidad desconozca de manera tan pronunciada lo que es la realidad de su sector rural.Se piensa que nos volvimos un país urbano porque buena parte de la población vive en los cascos urbanos de los municipios. ¿Será que una persona de La Unión, Nariño, o de Durania en Norte de Santander, por solo mencionar un par de ejemplos, se clasifica como habitante urbano o rural?Sobre esto puede haber mucha discusión teórica, pero cualquiera que visite poblaciones como estas difícilmente podrá negar el carácter rural de sus habitantes. Es cierto que el censo se va a centrar sobre el aspecto productivo de la economía rural lícita y quedaran todavía muchas preguntas por responder pero, sin duda, aportará valiosos elementos para entender la compleja e importante ruralidad colombiana.Las transformaciones para el habitante del campo son muchas por cuenta de diversos fenómenos y si bien es cierto que hay información sobre algunos temas hay mucho desconocimiento sobre otros. Sin duda la violencia, el conflicto y la presencia de la economía ilícita en muchas zonas ha tenido un impacto dramático y temas como el desplazamiento y el despojo de tierras son realidades que, en buena hora, el país decidió enfrentar pero, de otra parte, son muchos más los cambios que se vienen experimentando y que es necesario entender para poder aprovechar el gran potencial de la ruralidad colombiana.Al recorrer el país un hecho notorio es el cambio que para la gente del campo están introduciendo diferentes elementos del mundo moderno. No hay duda que los celulares están generando transformaciones profundas en el campesinado. Difícilmente se encuentra hoy algún colombiano sin acceso a un teléfono móvil y eso está introduciendo modificaciones que se tendrán que estudiar para entender sus implicaciones.De igual manera, la presencia de las motocicletas ha cambiado el panorama de los pueblos en los que ya no se ven las mulas sino estos vehículos cuya presencia crece de manera acelerada y están abriendo a los campesinos un mar de posibilidades. Las antenas satelitales de televisión son más frecuentes y los jóvenes en los pueblos tienen acceso al correo electrónico, las redes sociales y la navegación por internet, por cuenta de los centros de conectividad y del alquiler de equipos aprovechando los módems de celular que se ofrecen por todos lados. Los atuendos, la información y los hábitos son cada vez mas “globalizados” y esto va a tener implicaciones.Unas consecuencias serán positivas y otras negativas. Lo importante es conocerlas, analizarlas y entender como es ese colombiano rural del siglo XXI pues solo así será posible desarrollar acciones y políticas verdaderamente exitosas para reducir la pobreza y aprovechar las potencialidades del campo, factores estos esenciales para superar de una vez por todas la violencia, el atraso, y el subdesarrollo del campo colombiano.

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