Tiempo para asimilar

Tiempo para asimilar

Diciembre 14, 2013 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

Termina un año muy movido en todos los frentes y son tantos los hechos y noticias que faltará tiempo para digerir las consecuencias que todo esto tendrá en el futuro. Ojalá estos días navideños permitan bajarle velocidad a la montaña rusa en la que el mundo y nuestro país están envueltos para poder mirar con perspectiva el año que comienza.Los remezones vienen desde un Papa que sacude con fuerza a una de las instituciones más refractarias al cambio como la Iglesia Católica, a la polarización extrema de un país como los Estados Unidos que se pone asimismo y al mundo al borde de un precipicio por cuenta del fundamentalismo político. Por el otro lado se observa un resurgimiento de Rusia como potencia y grandes conflictos en países como Ucrania por cuenta del dilema que como sociedad tienen entre acercarse a Occidente o ceder al imperialismo histórico de Rusia.De otra parte, quedó de presente la fragilidad de los mercados financieros globales que ante unas declaraciones del presidente de la FED quedaron ‘patas arriba’. Como consecuencia los mercados de renta fija en Colombia destrozaron los estados financieros de los bancos de mediados de año y todavía afectan hoy de manera severa no solo a esas entidades sino a las millones de personas que han visto sus pensiones y ahorros afectados.Ni se diga de los sacudones que hemos experimentado los colombianos con situaciones análogas a lo que han visto muchos países pero novedosas en nuestro caso, como son las protestas sociales que van de los paros agrarios y el surgimiento de nuevos actores políticos, al oportunismo del Alcalde de Bogotá destituido que pretende convertir este hecho en la plataforma para su activismo político.Proyectos de ley de gran trascendencia que terminan en el cajón como el de los baldíos o la reglamentación de la salud, líos internacionales como el de Nicaragua y, ahora, los efectos de un embajador gringo ‘lenguisuelto’ que hacen recordar los tiempos del entrometido señor Frechette.Ni que decir de las peleas de ‘perros y gatos’ entre expresidentes, altos funcionarios del Estado y, de otra parte, tener que reconocer que lo que debe ser un pilar de la sociedad como sería el sistema de Justicia es hoy no solo una de las instituciones más desprestigiadas sino que presenta serios indicios de corrupción creciente en muchas de sus instancias.Todo lo anterior en la mitad de un proceso de negociaciones de paz que puede tener consecuencias muy positivas para Colombia pero que tiene todavía muchos retos por afrontar, Y, como si fuera poco, todo ello en medio de un agitado proceso electoral.En fin, ojalá fuera fácil pasar la página e iniciar el 2014 con un ambiente despejado para enfrentar retos que, de por sí, serán complejos. No es así, pues estos son procesos y lo que se necesita es entender sus consecuencias para superar los obstáculos. Interesante reto y buen tema de reflexión para estos días de fin de año y, por el momento, una feliz navidad y éxitos para todos en el año que comienza.

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