Plan B

Octubre 09, 2010 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

Hace pocos días El Tiempo entrevistaba al profesor Lester Brown considerado una de las grandes autoridades en el tema del cambio climático y autor de los libros Plan B, que ya van para la cuarta versión que él ha llamado la 4.0. Brown estuvo en Colombia hace dos años invitado por la corporación Ceid y en esa ocasión su visita fue conocida sólo por un pequeño grupo de personas interesadas en los temas ambientales. Esta semana el Ceid lo invitó de nuevo y el auditorio de su conferencia estaba a reventar, y su visita había sido reseñada por diversos medios de comunicación. Ese cambio es esperanzador pues evidencia que en Colombia cada día son más las personas que han ido comprendiendo la importancia del tema. Afortunadamente esto viene ocurriendo pues para cualquiera es evidente que temas como el del cambio climático son hoy una verdad insoslayable y sus efectos son cada vez más palpables.Sólo recordar las imágenes del verano de este año en Moscú, de las inundaciones en Pakistán, o las noticias sobre el iceberg que se desprendió en el Ártico con un tamaño equivalente a cuatro veces la isla de Manhattan, debería llevar a reflexionar sobre lo que está ocurriendo. Más aún si se piensa en el comportamiento que está teniendo la temporada invernal en Colombia. En varias zonas del país en el mes de julio, por ejemplo, las precipitaciones estuvieron hasta cuatro veces por encima de los promedios históricos y son muchos los registros récord que se han observado en materia de lluvias. Este tipo de situaciones son sólo pequeñas muestras de los fenómenos impredecibles que puede ocasionar el clima con todas sus repercusiones sociales y económicas. Los científicos, por su parte, estiman que hacia el 2025 la temperatura promedio puede elevarse en unos dos grados centígrados y esto equivale a un piso térmico unos 400 metros superior al actual. Esto llevaría a que las tierras cambiarían su potencial de producción y, en muchos casos, obligaría a un desplazamiento hacia zonas más altas con consecuencias de todo tipo.La tesis del profesor Brown es que si seguimos como vamos (el Plan A) la humanidad se estaría acercando a un punto de no retorno que pondría en duda la viabilidad de la especie. El Plan B, por el contrario, corresponde al de las acciones orientadas a neutralizar esta tendencia y, dice él, aunque se ha perdido mucho tiempo, y los problemas se han agravado, todavía estamos a tiempo para corregir el rumbo.Lo importante es actuar de manera colectiva y en muchos frentes pues el error es dejar sólo en manos de los gobiernos la solución del problema. El fracaso de Copenhague muestra lo limitado de la capacidad de los gobiernos presionados por razones políticas y económicas totalmente cortoplacistas. Es necesaria entonces mucha más conciencia de la opinión para que los gobiernos puedan actuar y promover más empresas comprometidas con el cambio, pues cada vez son más las que entienden que no es incompatible ser rentables y ser responsables ambientalmente.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad