La nueva Colombia

Agosto 24, 2013 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

La renuncia de Luis Carlos Villegas a la Presidencia de la Andi y su muy acertado nombramiento como nuevo embajador en Washington, además de informaciones sobre los paros, opacaron las referencias a la Asamblea del gremio que dedicó el evento al tema del crecimiento y surgimiento de la clase media en Colombia. Sin duda se trata de un tema pertinente al que cada vez hay que darle mayor atención, pues será fuente de mas oportunidades pero también de nuevas dificultades. Es este fenómeno un elemento muy importante en la construcción de eso que se viene llamando ‘La Nueva Colombia’ que surge por todos lados y se manifiesta en diversas formas. Es ese país asociado a una gran dinámica económica, social y política que irrumpe en el país en paralelo con el país tradicional que no siempre es consciente de lo que viene ocurriendo.Un país con un ingreso per cápita superior a los US$7.000 cuya clase media la estiman en cerca del 30% de la población, en una sociedad cada vez mas interconectada y mediatizada da lugar a nuevas aspiraciones, nuevas dinámicas comerciales pero también a nuevas frustraciones. A ese tema de las aspiraciones frustradas se le atribuye, por ejemplo, mucho de las protestas sociales en Brasil y, seguramente, en alguna medida bastantes de las que hemos visto recientemente en Colombia.Lo que es un hecho es que tenemos hoy un grupo muy grande de colombianos esparcidos a lo largo y ancho de la geografía que tiene más ingresos, más necesidades y, sobre todo, más aspiraciones. Cuando se oyen presentaciones como las que hicieron importantes empresarios sobre lo que está ocurriendo con sus mercados la evidencia de los cambios es contundente. Las transformaciones registradas en mercados como los del Grupo Éxito, o en el transporte aéreo como lo mostró el Presidente de Avianca, o en el mercado de los automóviles presentado por el Presidente de Sofasa, o en el mercado de combustibles analizado por la Presidente de Terpel son demostraciones contundentes de ese nuevo país que está irrumpiendo.Responder adecuadamente a las demandas por empleo y por bienes y servicios de todos estos nuevos consumidores tiene que ver mucho con que se tengan los niveles de crecimiento económico adecuados para ello. Frente a este tema también es relevante hacer referencia al planteamiento del conferencista Ricardo Haussman, en el mismo evento, cuando nos recordaba que, en buena medida, ese crecimiento en el ingreso per cápita se explica por lo que el llamó “viento de popa” de estos últimos años con el fortalecimiento de nuestra moneda y por cuenta de los buenos precios de los productos básicos, especialmente de aquellos del sector minero energético. Poco probable es que estas tendencias se sigan acentuando y por ello el reto que tiene Colombia es el de incrementar la productividad en todos los campos. Solo así sera posible contar con los recursos fiscales, con las oportunidades de empleo y con la oferta de bienes y servicios necesarios para responder adecuadamente a esos millones de colombianos, De otra forma, serán fuente de permanentes dificultades para todos.

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