Esto cambió

Septiembre 25, 2010 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

Sin duda causó curiosidad que el invitado especial a la pasada Feria del Libro fuera el Libro Digital. Al fin y al cabo es sinónimo de riesgos y amenazas para la industria editorial. Por el otro lado, fue una señal de realismo y de visión de los organizadores para mostrar hacia donde va el sector. Como amante de los libros he visto con cierto recelo la aparición de estos cambios y había encontrado sensatos los cuestionamientos que al futuro del libro digital hacen autores como Umberto Eco y JC Carriere en su obra ‘Nadie acabará con los libros’ (Ed. Lumen, 2009).Pues bien, recibí de regalo el Kindle y debo decir que ahora sí estoy convencido que el mundo de los libros cambió y que la gran mayoría de las dudas que tenía eran sólo la consecuencia del desconocimiento de lo que es un sistema de estos. Y digo sistema pues una de las cosas más interesantes es entender que se recibe mucho más que el aparato, pues lo que se obtiene es la conexión simultánea de lo que se está leyendo con el mundo infinito de las publicaciones en línea. Es también la posibilidad de leer con la compañía de un diccionario, de ver en un abrir y cerrar de ojos las notas que se tomaron, o los párrafos que se subrayaron si lo que se quiere es estudiar un texto. Y, a su vez, es la posibilidad de buscar mientras se lee un libro otras obras del mismo autor, o de autores que hayan dado lugar a alguna asociación y tenerlo disponible en cuestión de minutos.Es posible, por lo demás, tener los documentos personales de trabajo o textos digitalizados que uno quiera tener al alcance y la capacidad de almacenamiento es inmensa. Por lo que hace al Kindle su lectura es descansada por la tecnología que usa para su pantalla. En fin, la tecnología logró el cambio. Y para los que todavía tengan duda les recomiendo curiosear el catálogo de libros de Amazon que, bien se sabe, es gigantesco y se sorprenderán al encontrar que ya hay muchos libros cuya versión digital es más costosa que la tradicional indicando cómo está funcionando el mercado. Lo que resulta fascinante, por lo demás, es encontrar que ya son muchos los lugares donde se encuentran libros digitales y una gran cantidad de ellos son gratis. Sólo basta darse una pasada por lugares de Internet como los de el Proyecto Gutemberg, Europeana, Online Books de la Universidad de Pensilvania, Bookyards, World Public Library, por mencionar sólo algunos, para entender hacia dónde está caminando esta tendencia. Es cierto que los libros en español son todavía pocos pero cada día serán más y más. Es evidente que en alguna medida el problema es generacional, pues quienes aprendimos a leer en papel, y no en pantallas como los niños de hoy, somos más refractarios al cambio, pero, no hay duda, la tecnología ya nos desbordó y si bien los libros seguirán existiendo por un buen tiempo lo cierto es que el mundo en esto también cambió.

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