Están en líos

Están en líos

Agosto 09, 2014 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

“No hay plazo que no se venza ni deuda que no se pague”, dice la sabiduría popular y se puede aplicar a la situación que está viviendo Argentina por estos días por cuenta de los problemas con su deuda externa. Sin duda el proceso en lo inmediato tiene muchos ángulos y consecuencias pero, de una u otra forma, es el resultado del pésimo manejo económico que ha caracterizado a un país que tendría todo para ser una verdadera potencia. No se puede olvidar que a comienzos del Siglo XX a Argentina se le veía como estrella en ascenso y todo indicaba que eso era lo que iba a ser. La presencia de grandes comercializadores de granos junto con empresas que desarrollaron los ferrocarriles, los puertos etc le permitían a ese país ser un verdadero granero del mundo y contar con condiciones similares a las de New York que por cuenta del canal Eire volvió a esta ciudad la salida de la producción agrícola del medio Oeste norteamericano. Solo caminar por las calles de Buenos Aires pone en evidencia lo que era esa ciudad hace cien años cuando contaba ya, por ejemplo, con la primera línea de metro inaugurada en 1913.No es fácil de entender cómo se las han arreglado para desperdiciar de manera sistemática tantas posibilidades y oportunidades. Las crisis son innumerables y solo la riqueza de ese país y las cualidades de algunos argentinos les han permitido seguir adelante viendo, sin embargo, cómo el resto del mundo los va dejando atrás. Es sin duda reconfortante ver la gran diferencia con lo que ha ocurrido en Colombia país que, con condiciones menos favorables, ha mantenido una cultura y un manejo económico serio que trasciende los gobiernos y que despierta confianza en los mercados globales.Lo de Argentina, de otra parte, refleja mal manejo con efectos negativos que pueden resultar excesivos, pero también refleja la irresponsabilidad de los bancos que le entregaron en su momento dinero a manos llenas sin una evaluación adecuada de los riesgos que asumían. El problema es que esta combinación de equivocaciones termina teniendo consecuencias sobre el mundo entero. No tanto por que afecte de manera inmediata los mercados pues estos ya tenían descontados los problemas de Argentina y el país viene desde hace varios años marginado de los centros financieros. El problema es que puede dificultar de manera grave futuras renegociaciones de deudas sin importar que muchas de ellas tengan toda la justificación para buscarlas.De otra parte temas como el de la jurisdicción que se acepte en futuros arreglos de deudas se puede volver un asunto muy sensible y la de New York, que ha sido por años la que rige este tipo de contratos, puede empezar a generar serias dudas y la competencia de centros financieros alternativos que ofrezcan condiciones legales con menos riesgos puede dar origen a muchos cambios.En fin, ojalá aprendan de esto los argentinos, los bancos recuerden que la evaluación del riesgo es su obligación y que en Colombia sigamos actuando según nuestra tradición.

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