El mundo está loco, loco

Abril 16, 2016 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

Hace algunos años dieron una película que se llamaba El Mundo está Loco, Loco. Hoy, varios años después, parece un título perfecto para el mundo que vivimos. ¿Qué le estará pasando a la humanidad? Los países avanzados de Occidente habían sido siempre el punto de referencia de lo que llamábamos el mundo en desarrollo y siempre pensábamos que en Estados Unidos y en Europa las cosas se hacían de manera muy seria y con un sentido de su proyección histórica que veíamos con envidia. Pues bien, eso ya se les olvidó o qué decir de un proceso electoral como el de Estados Unidos. Que en el Partido Republicano que ha sido siempre el más cercano al ‘establecimiento’ las opciones sean entre, un loco furioso como Trump y un fundamentalista de extrema como Cruz, es incomprensible. Más extraño será que, con alguna probabilidad, el candidato resulte de la convención y termine siendo ‘un palo’. Tampoco es muy lógico que en el centro del capitalismo, un socialista esté creándole dificultades a la candidata demócrata. Pero si eso pasa en Estados Unidos, en la Gran Bretaña se discute la salida del primer ministro por cuenta de los ‘Panama papers’ y hay una probabilidad real de que en una próxima votación decidan retirarse de la Unión Europea, dándole un golpe muy serio a lo que había sido, aparentemente, uno de los grandes logros de la posguerra. Bélgica con un país dividido por cuestiones históricas, de lengua y de cultura se encuentra en una situación ingobernable desde hace largo tiempo y no es entonces sorpresa que sea la sede de muchos de los grupos extremistas musulmanes. Ni qué decir de España donde ha sido imposible conformar un gobierno y cualquiera que se logre va a ser débil pues el país está completamente dividido. El mismo ‘zar’ contemporáneo, el señor Putin, encuentra dificultades por los papeles de Panamá. Se podría seguir con la enumeración de los países desarrollados pero vale la pena hacer una referencia al caso de Brasil, pues lo que allí suceda, tendrá repercusiones importantes en el continente. Y lo grave es que algo va a suceder. Ya sea que Dilma salga o se quede van a quedar muchas heridas y el país va a quedar muy resentido en un momento en que con Olímpicos debería estar en mejores condiciones. En Colombia también tenemos problemas pero comparativamente estamos mejor que muchos. Se podrían argumentar muchas cosas en un sentido o en el otro, pero quizás la mejor recomendación es la que hacía el rector de los Andes a los graduandos en este año, que decía la oyó a alguien en Silicon Valley : “Se progresa más cuando en cambio de leer noticias se leen estadísticas”. El pesimismo y el sensacionalismo de los medios con frecuencia nos hace perder la perspectiva. Mirar con desapasionamiento las cifras muchas veces nos sorprende pues en muchos campos, es mucho lo que se ha avanzado y en cambio de autoflagelarnos deberíamos verlas objetivamente. El mundo está loco y nosotros también tenemos mucho de locura pero no perdamos la perspectiva.

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