Dejando el parroquialismo

Dejando el parroquialismo

Noviembre 28, 2015 - 12:00 a.m. Por: Ricardo Villaveces

Por años las noticias sobre lo que ocurría en el mundo eran solo eso, noticias y poco se relacionaba lo que sucedía en el resto del planeta con la situación local. Gradualmente la globalización dejó de ser un concepto para convertirse en una realidad y hoy, nos guste o no, nuestra economía y nuestra situación en los diferentes aspectos está interrelacionada con el resto del globo. Lo que ocurre con nuestra tasa de cambio depende de lo que pase con las decisiones de la Fed. La situación del Medio Oriente y el comportamiento de la economía de China define, en gran medida, la situación de los precios del petróleo y ellos un sinnúmero de variables de nuestra economía. Lo que ocurre por mencionar un ejemplo en Brasil con los fenómenos de corrupción dan origen a preocupaciones por lo que ocurra con empresas brasileñas localizadas en Colombia que son hoy jugadores relevantes en nuestros mercados financieros.Las turbulencias de los mercados se transmiten de manera inmediata en los diferentes escenarios colombianos y sea o no que tienen relaciones directas, lo cierto es que no somos ajenos a lo que ocurra en el resto del mundo. La interacción no es solo desde el punto de vista de los mercados sino que las decisiones en la Corte de La Haya o en la OMC, por ejemplo, pueden tener repercusiones directas sobre lo que ocurre en nuestro país. Sin duda darle entrada a estos organismos significa perder autonomía pero, de otra parte, nos ayudan a cumplir estándares internacionales en épocas en las que la autonomía es un imposible. Es cierto, por ejemplo, que ajustarse a muchas de las exigencias de la Oecd puede resultar incómodo, pero no es menos cierto que aplicar las mejores prácticas en los diferentes campos y ser reconocidos por ello solo puede traer beneficios en el futuro. Nos ayuda a ser más serios y nos impide cambiar las reglas de juego cada vez que se nos ocurra. Solo recordemos el cambio de ‘el articulito’ para ver los líos en que nos podemos meter por adoptar actitudes más emotivas que reflexionadas.Por consideraciones como las anteriores involucrar a las Naciones Unidas en el seguimiento a lo que se pueda negociar en La Habana no deja de ser molesto pues nos quita autonomía, pero vuelve este proceso algo con más probabilidad de que sus resultados sean sostenibles. Colombia no es irrelevante para el mundo y menos para el hemisferio y por tanto el resultado de este esfuerzo no es algo de alcance solo nacional sino que, de alguna manera, se ha convertido en un caso de relevancia mundial pues es uno de los pocos casos de conflictos internos con posibilidades de finalización. El acompañamiento de la comunidad internacional puede ser de gran ayuda.Posdata: Decepcionante el decreto que pretendía dar solución al tema de Uber pues fue solo un triunfo para los ‘Uldaricos’ de este país. Ojalá el Congreso salga con algo efectivo que beneficie al usuario y permita el ingreso al Siglo XXI de este sector.

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